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Adel Mechaal: “Me sentía el patito feo, pero siempre sueño en grande, ser campeón olímpico”

Adel Mechaal: “Me sentía el patito feo, pero siempre sueño en grande, ser campeón olímpico”

El 18/08/2017 a las 16:40Actualizado El 11/09/2017 a las 20:35

Adel Mechaal, el mejor atleta español en los últimos mundiales celebrados en Londres ya está de vuelta. Consiguió un meritorio cuarto puesto en la prueba de los 1.500 metros. Mechaal atiende a Eurosport tras su gran papel y repasa toda la actualidad.

Siempre con la sonrisa en la cara, hasta había veces que la carcajada tomaba paso en sus declaraciones. Así es Adel Mechaal. Nacido en Marruecos y con tan solo 26 años es uno de los mejores atletas españoles de fondo, medio fondo y campo a través, siendo en Londres nuestra mejor representación, con su cuarto puesto en la prueba de los 1.500 metros y a tan solo 18 centésimas del bronce.

Pero para estar entre los mejores, Mechaal tuvo que pasar una eliminatoria y una semifinal agónica. “Habíamos hablado que los rivales eran muy rápidos, sus marcas en los 800 metros eran muy buenas, pero tuvimos la gran suerte de que la eliminatoria y la semifinal eran en menos de 24 horas. Esos rivales iban a ir tocados muscularmente, por lo que decidí con mi entrenador que no iríamos a por una carrera lenta. Tomaríamos la cabeza para desgastar a los rivales y que llegaran lo más cansados posibles. No tuve dudas, ataqué con decisión y pudimos clasificarnos”, declara.

Video - Mundial Londres 2017: Mechaal hace un carrerón para meterse en la final del 1.500

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" Es muy difícil intentar dormir antes de la final. Cada uno tiene sus remedios. Me metí en la cama e intenté pensar en otras cosas."

Tras una titánica clasificación, la noche previa a la final, Adel tenía un secreto. "Es muy difícil intentar dormir antes de la final. Cada uno tiene sus remedios. Me metí en la cama e intenté pensar en otras cosas. Finalmente, acabé poniendo música para dormirme. No quería saber el resto de tiempos de las otras semifinales, así se lo dije a mi entrenador, tan solo quería dormir y cuando me levantase ya pensaría en la carrera”. En esos momentos, por la cabeza de un campeón se empieza a fraguar cómo va a ser su victoria. "Creía que la final iba a ser rápida, pero no me esperaba que los keniatas rompieran la carrera tan temprano, ahí me pillaron desprevenido. Yo había hablado con mi entrenador de que en la última vuelta teníamos que coger la cabeza. A falta de 200 metros me eché encima de ellos, pero el esfuerzo de engancharlos me pasó factura en la última recta”, relata Mechaal.

Video - Mundial Londres 2017: Adel Mechaal se queda a 18 centésimas del bronce

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Las fuerzas le escaseron a Mechaal. El soñador y el sueño estuvieron a punto de encontrarse. “Cuando acabé la carrera me tiré al suelo y casi lloro de pena, de tristeza, porque lo vi tan cerca. Si no llega a cerrarme Filip Ingebrigtsen, creo que le habría rebasado. Pasado un tiempo y fríamente lo analicé. He aprendido a valorar mucho más mi actuación, porque quedar cuarto del mundo no es algo sencillo. Vi tan cerca el bronce, que en ese momento se me vino todo encima, pero estamos convencidos de que vamos a mejorar nuestra marca”, añade.

" Cuando acabé la carrera me tiré al suelo y casi lloro de pena, de tristeza, porque lo vi tan cerca."

La casi medalla de Mechaal fue lo más cerca que estuvo la selección de atletismo de conseguir un gran resultado. Al final, la expedición se volvió de Londres con las manos vacías. “El no lograr una medalla sí que se puede considerar un fracaso, realmente, si no fueran por esas 18 centésimas yo habría conseguido el bronce, y sería la mejor actuación de los últimos años. Es una pena volverse así, aunque también es una selección que ilusiona, todos somos muy jóvenes. Estábamos con las caras largas, y duele, pero intentaremos seguir mejorando, esto nos tiene que servir”, dice.

Pero Adel Mechaal estuvo a punto de no ir a los Mundiales de Londres, la sombra del dopaje se cernía sobre él. “Ha sido un año muy duro. Emocionalmente yo no era estable, tenía mucha ansiedad, estados de depresión. Cuando me sancionaban no bajaba a la pista. Todo el mundo viajaba a competir y a mi me dejaban en casa. Cuando al final viajé mas tarde, llegas al hotel y todas las selecciones se enteran de que tú llegas a destiempo por un motivo de dopaje. Todo eso me hizo sentir el raro, el patito feo. Estás en el comedor y la gente dice: ¡ah, mira, al final lo han dejado competir!, ¡uy que mal huele!... no tengo los sentimientos de acero. Pero me rodeé de gente que nunca dudó de mí”, asegura Mechaal.

" Todo eso hizo sentirme el raro, el patito feo. Estas en el comedor y la gente dice: ¡ah, mira, al final lo han dejado competir!, ¡uy que mal huele!... "

"Si el TAS me ha dado la razón, yo culpa no tengo. De los tres jueces que me juzgaron, el israelí, el belga y el inglés, uno de ellos estuvo presente en el juicio de Contador, Marta Domínguez y Valverde. A los tres les sancionaron y a mí me han dado la razón. Pero lo que más me duele es que aún haya gente que dude de mí. En ningún momento tuve la intención de saltarme los controles, fue la aplicación que falló. Este año la Agencia Mundial Antidopaje ha recomendado a todos los atletas que la desinstalen, porque no funciona bien, y que la vuelvan a instalar. Además, varios atletas enviaron correos que fallaba. Tú puedes mandar un mail diciendo donde estás si falla la aplicación, lo permite la Agencia Mundial Antidopaje, y yo mandé dos mails. Pero el error más grave fue que nunca me notifican que se habían presentado en mi casa. Si yo estoy fuera y ellos no me notifican, ¿Cómo se yo que han ido?. Por eso el TAS me dio la razón”, añade un Mechaal que nunca se ha escondido sobre el tema.

" Volví a la pista con la cabeza gacha y todo el mundo me miraba y decían: ¡ahí está el dopado…!"

Toda mala situación pasa factura y "sinceramente hubo momentos que pensé en abandonar. No me dejaban entrar en las instalaciones, ni ir a comer, ni ir al spa… tenía que entrenar en Casa Campo. Pero cuando el TAS me dio la razón y volví a la pista con la cabeza gacha, todo el mundo me miraba y decían: ¡ahí está el dopado…! y todo eso me hacía sentir el raro”, declara.

Adel Mechaal

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Todo eso acabó. Un año que parecía ser horrible, al final terminó de la mejor manera. “La gente tiene poca memoria. He hecho una gran actuación en Londres. Ahora, el objetivo es Birmingham. Eso será dentro de 6 meses, en el Campeonato del Mundo con la prueba de los 3.000 metros. Ahí intentaré pelear por las medallas. Entonces, se me juzgará por lo que haga en ese momento”, relata.

Aunque Mechaal ya está pensando como un ganador, visualizando sus futuras victorias. “De cara al año que viene tenemos en mente el campeonato de Europa, en Berlín, donde vamos a doblar la prueba de 5.000 y 10.000 metros, porque la de 1.500 y 5.000 metros es imposible”. Pero Adel tiene un gran sueño para Tokio 2020, ser “campeón olímpico. Siempre sueño en grande, y salgo a las carreras para pelar por el oro”. Ese día, Mechaal y su sueño se encontraran.

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