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Shiffrin y Hirscher defienden título en curso olímpico y Lindsey Vonn vuelve

Shiffrin y Hirscher defienden título en curso olímpico y Lindsey Vonn vuelve
Por EFE

El 27/10/2017 a las 16:13Actualizada

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Madrid, 27 oct (EFE).- La estadounidense Mikaela Shiffrin y el austriaco Marcel Hirscher, que capturó por sexta vez consecutiva la gran Bola de Cristal, defenderán títulos en la Copa del Mundo de esquí alpino, que arranca este sábado en el glaciar austriaco de Sölden (Tirol) con la disputa de un gigante femenino.

Una prueba cuya gran novedad será el anticipado retorno a pistas de la esquiadora más mediática del circuito, la estadounidense Lindsey Vonn, cuádruple ganadora de la Copa del Mundo, en la que detenta el récord de triunfos, con 77.

Lindsey, de 33 años, recuperada de una larga lista de lesiones, quiere hacer historia en una temporada cuyo punto álgido serán los Juegos Olímpicos de PyeongChang (Corea del Sur), en febrero; y en la que no hay que descartar que, si recupera su forma, apunte a la plusmarca absoluta del sueco Ingemar Stenmark, 86 veces victorioso.

Hirscher, de 28, que la temporada anterior había igualado el récord de victorias globales de Marc Girardelli -austriaco de nacimiento, pero que logró todos sus triunfos para Luxemburgo-, rizó el rizo la pasada campaña, en la que logró un inédito sexto triunfo (seguido) en hombres. Igualando la plusmarca absoluta de su paisana Annemarie Moser-Pröll, la gran campeona de los años 70 -y al igual que él del 'Land' Salzburgo-, que encadenó éxitos entre 1970-75 y capturó su sexta gran Bola de Cristal la temporada 78-79.

Asimismo con dos oros -en eslalon y gigante- y una plata -en combinada- en los Mundiales disputados en la mítica St. Moritz (Suiza), Hirscher completó otra temporada de ensueño en la que también capturó las Copas del Mundo de ambas disciplinas técnicas.

Marcel -que ganó la general con casi 700 puntos de ventaja sobre el noruego Kjetil Jansrud- será, no obstante, el gran ausente en Sölden. A principios de agosto se rompió el tobillo izquierdo y, como muy pronto, volverá a competir en el eslalon de Levi (Finlandia), donde, después de la apertura del Rettenbachgletscher, se reanudará la competición a mediados de diciembre.

El astro salzburgués se descarta, no sin cierta falsa modestia, para un séptimo título seguido. En un curso en el que su gran meta será, sin duda, el oro olímpico: el único título que le falta en su más que brillantísimo palmarés.

Tampoco estarán en Sölden otros dos ilustres, el noruego Aksel Lund Svindal y el suizo Carlo Janka. El nórdico -que lo ha ganado todo- se rompió el cruzado anterior y el menisco de la rodilla derecha en el descenso de Kitzbühel (Austria), en enero de 2016.

Retornó en el primer descenso del curso pasado, en Val d'Isere (Francia), pero recayó mes y medio después. Y ahora tiene previsto tomar la salida en el de Lake Louise (Canadá), a final de noviembre.

Janka, que en 2010 ganó oro olímpico en Vancouver (Canadá) -en gigante- y la general de la Copa del Mundo, se rompió esta semana el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Y los peores pronósticos apuntan a casi toda la temporada sin competir.

Destaca, por contra, la vuelta a una de sus pistas talismán del estadounidense Ted Ligety -doble oro olímpico y quíntuple mundial-, en una prueba en la que también apuntarán alto Jansrud y los galos Alexis Pinturault -ganador el año pasado- y Mathieu Faivre.

A sus 40 años ha dejado de pertenecer al equipo estadounidense el excéntrico Bode Miller, que, sin embargo, no ha anunciado de forma oficial su retirada, y del que no se podrá descartar absolutamente nada -jamás-, en una temporada que no se cerrará hasta el 18 de marzo en Are (Suecia), sede de las finales de la competición.

Juan del Campo será el único español participante en una prueba, el gigante, cuya principal novedad es que se reduce el radio del esquí, de 35 a 30 metros. Algo que será bueno para la espalda, pero que puede provocar lesiones de ligamentos. Y que desagrada a Hirscher, del que el vasco, que declaró a Efe que aspira a entrar en segundas mangas este curso, no duda de que ganará su séptima Copa.

Shiffrin, que a los 22 años es campeona olímpica, triple oro mundial y cuatro veces ganadora de la Copa del Mundo de eslalon, cerró el circulo la pasada campaña, al anotarse también la general. Por lo que -con todo lo que se puede ganar, ganado- la estrella de Vail saldrá de nuevo, sin presión, como gran favorita al triunfo final. En una temporada en la que también irá a por todas en PyeongChang.

De entrada, optará este sábado, en el glaciar tirolés, a su primer triunfo del curso, dada la ausencia de la suiza Lara Gut -vencedora en Sölden el año pasado- y la italiana Federica Brignone -primera hace dos-, así como de la austriaca Anna Veith (Fenninger, de soltera), doble ganadora de la Copa del Mundo, campeona olímpica y triple oro mundial.

Lindsey -que espera que en 2018 la FIS (Federación Internacional de Esquí) reconsidere su petición de competir contra los hombres en el descenso de Lake Louise- será la gran atracción y, al mismo tiempo, la gran incógnita en un gigante en el que también parten como candidatas al triunfo la francesa Tessa Worley y la italiana Sofia Goggia.

Adrian R. Huber

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