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Blog De la Calle: No pronunciarás el nombre de Guardiola en vano

Blog De la Calle:  No pronunciarás el nombre de Guardiola en vano

El 14/11/2017 a las 11:29

Italia no estará en el Mundial. Chiellini culpaba a Guardiola de la crisis del fútbol italiano. Pero su problema es más grave: no tiene jugadores ni fútbol.

Hace 60 años que Italia no se quedaba fuera de un Mundial. Allá por el año 1958. La Italia de Boniperti, la misma que salió goleada de Yugoslavia (6-1) meses antes de la Copa del Mundo de Suecia. Fue en el Mundial en el que el Pelé se presentó al mundo con 18 años recién cumplidos.

"El tiempo es tirano", balbuceó Buffon aguantando estoicamente las lágrimas al finalizar el partido. El portero se quedaba a las puertas de su sexto Mundial, un hito sin precedentes. Se queda igualado a cinco con el mexicano Carvajal y el alemán Mathhaus. El transalpino se disculpaba lastimosamente a pie de campo: "No hemos infravalorado a Suecia. Solo que no ha salido como lo teníamos planeado. Nos ha pesado su gol de la ida".

Desde hace décadas los italianos 'camisetean' a los rivales con fogonazos de jugadores como Riva, Altobelli, Baggio, Del Piero, Totti, Pirlo... Pero con el paso del tiempo la azzurri ha perdido el poder intimidatorio y en los últimos tiempos no hay fantasistas en la Nazionale. Apenas un jugador de barrio como Insigne, que ni siquiera se levantó del banquillo en el partido decisivo.

'El apocalípsis' titulaba minutos después de la eliminación La Gazzetta dello Sport. Ver a Italia morir agonizando con Chiellini lanzando centros sin ningún criterio desde la izquierda en lugar de morir en el área rematándolos, dimensionaba el tamaño de la tragedia. Días atrás el central declaraba ufano: "El 'guardiolismo' ha arruinado a toda una generación de defensores italianos. Ahora todos miran hacia arriba, en los cruces ya no hay zagueros de esos que intimidan al rival, se está perdiendo nuestra tradición. Nunca tendremos el 'tiki-taka' de España. Para volver a la élite mundial Italia necesita delanteros centros como los que teníamos hace 20 años, pero la aparición de algún defensor de verdad también sería de agradecer".

Suecia ha dejado claro que el problema no es Guardiola. Ni la pérdida de identidad y del catenaccio como modelo de juego. El problema es que Italia maltrata la pelota. Tiene un equipo de jugadores mediocres, especialmente de mediocampo hacia adelante. Un gol. Un pírrico tanto era suficiente botín para que los suecos, un equipo cartesiano, tumbase a una Italia que llevas años jugando con fuego. Y al final se ha quemado. Uno sospecha que contrariamente a lo que sostiene Chiellini a esta Italia le habrían venido bien un puñado de Guardiolas en su fútbol.

Por contra, en su banquillo se atisba la figura de un entrenador con aire funcionarial que retrata perfectamente el fútbol de esta selección. Giampero Ventura pasará a la historia como el gran culpable. Un técnico mayor sin brillo ni exuberancia. Paradójicamente había sido renovado hasta 2020 hace unos días, algo que saludó advirtiendo: "Haremos un buen Mundial". Ni las formas son las que eran en un equipo que ha tenido sentado en su banquillo no hace mucho a Prandelli o Lippi. Dos formas radicalmente opuestas de ver el fútbol, pero dos técnicos capaces de mantener la 'grandezza'. Italia no estará en el Mundial. ¿Servirá para algo? ¿Será un punto de inflexión? Piénselo. El tiempo puede ser tirano, pero el fútbol a veces es justo. Esta vez lo fue. Italia verá el Mundial por televisión.

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