Getty Images

Blog Uría: Argentina, un drama Mundial

Blog Uría: Argentina, un drama Mundial

El 07/10/2017 a las 11:38Actualizado El 07/10/2017 a las 12:00

La albiceleste, otra vez, un caos. La pregunta es: ¿Habrá un Mundial sin Argentina? Argentina merece quedarse sin Mundial, pero Messi no.

No es increíble que esta Argentina acabe fuera del Mundial, lo que fue un milagro es que Messi fuese capaz de haber llevado a este equipo, que ahora parece una banda, a tres finales. Sí, hay nombres como Mascherano, Banega o Di María; antes Higuaín o Agüero; o ahora, Dybala o Icardi. Jugadores que brillan en sus clubes pero que se colapsan mentalmente cuando juegan para su país. Jueguen unos u otros, cambie el sistema o la alineación, el orden de los factores no altera el producto: Argentina no juega a nada, es un caos. La AFA está envuelta en una profunda crisis institucional, el banquillo es una silla eléctrica, los jugadores son víctima de un ataque de pánico y el hincha empieza a sentir el orgullo de haber sido y el dolor de ya no ser. Sí, aún puede ir al Mundial. Sólo hay que ganar a Ecuador, que no se juega nada. En otro tiempo, una empresa sencilla. Hoy, una montaña: esta Argentina no le ha ganado de local a Venezuela, tampoco a Perú y sólo ha sido capaz de anotar 16 goles en 17 partidos. Un panorama desolador.

Y naturalmente, está Messi. Construye jugadas, filtra pases, tira caños, dribla defensas, fabrica ocasiones y está rodeado de un bosque de piernas enemigas. Busca socios y está sólo. Su equipo es tan vulgar que está empezando a humanizarle. Dicen los odiadores de Messi que es un pechofrío y que no lidera, pero la verdad es que nunca se esconde, que siempre la pide y que tiene una paciencia infinita, porque cada creación suya termina arruinada por algún compañero. Duro, pero real. Dicen que el Messi de Argentina no es el del Barça. Naturalmente, en el Barça tira una pared con cualquiera; en esta Argentina envía una pelota y le devuelven un bife de chorizo. Dicen que Maradona es más que Messi, porque ganó un Mundial él sólo. Lo que callan es que Diego tuvo socios puntuales en los momentos críticos (Burruchaga, Valdano; Goyco, Caniggia), mientras que Messi juega contra los rivales y también contra sus compañeros (Higuaín, Agüero, Di María, Banega). Muy duro, pero muy real.

Los compañeros de Messi, salvo Mascherano, deberían plantearse algo: si no son capaces de ayudarle, al menos, que no le estorben. Suena feo, pero una estadística ilustra la teoría: el último gol argentino de un jugador que no fuese Messi fue.. hace casi un año. Concretamente, Di María, contra Colombia, en noviembre de 2016, según los datos del compañero Míster Chip. No hay más preguntas, señoría. Dicen los que más saben que, si Argentina clasifica y se libera de la presión brutal que sufre, llegará lejos en el Mundial. Cosas más difíciles se han visto. Dicen los telepredicadores, los de este lado del charco y los del otro, que, si Argentina se queda sin Mundial, será culpa de Messi. La verdad es que, de no ser por Messi, Argentina sería serie B y estaría a la altura de Bolivia y Venezuela, con todos los respetos. La verdad es que Messi, que pudo haber elegido jugar con España, escogió jugar para Argentina. La verdad es que Argentina merece quedarse sin Mundial, pero Messi no.

Rubén Uría / Eurosport

0
0