EFE

Blog García Mera: No pares de mirar

Blog García Mera: No pares de mirar

El 12/03/2017 a las 11:50

Blog García Mera: No pares de mirar

“En su primer entrenamiento con Los Lakers, Magic perdió dos balones porque Wilkes, tres veces All Star, no estaba preparado para recibir el pase. Magic estaba furioso porque no hubiese leído la jugada. A la siguiente ocasión, esperó a que cortase por la zona y, cuando Wilkes se giró, le lanzó el balón con fuerza. “Jamaal”, le dijo, “voy a seguir dándote en la cabeza hasta que mires”. Wilkes se convertiría en el complemento ideal para la excepcional visión de juego de Magic. Wilkes no se enfadó por la advertencia del novato porque, como dice: ”Magic tenía razón y después de aquello, nunca dejé de mirar”. Esta maravillosa anécdota contada en el libro “Cuando éramos los mejores” nos enseña lo que no hay que hacer en competición, a saber, no debes dejar de mirar a la pelota. Si se te ocurre distraerte un segundo, la pelota te abandonará, te dejará por otro, por ése que le dé más cariño y atención.

Los primera mitad de la semifinal fue para Magna. ElPozo no terminó de fijar el espacio, no estuvo cómodo. Los verdes se apropiaron de las contras, de la estrategia, del peligro. Son valientes, fieles a sí mismos, fieles a Arregui, fieles a su historia.

En el primer gol de Araca de saque de esquina los propios compañeros le taparon la visión a Fabio y, cuando quiso sacar la mano, el balón ya acariciaba la red.

En la segunda parte ElPozo se apropió de la pelota. Porque es lo que tocaba y porque Magna, entre las bajas y la fatiga, administró lo que le tenía. Pero nunca dejó de mirar a la pelota.

Miguelín, en un diez metros, empató el encuentro. Pero Magna, como en cuartos de final, apostó por el riesgo, por el portero-jugador, por querer la pelota. Y tuvo dos ocasiones de gol… Pero a falta de dos segundos, en un balón suelto, en el único instante del partido en el que Magna dejó de mirar a la pelota, Cardinal, le pegó con todo y, sobre la bocina, hacía ganar un partido casi imposible para ElPozo.

ElPozo ya es finalista, pero se nos queda en la retina la agilidad de Asier, el estado de forma sobrenatural de Saldise, el compromiso de Martel, la polivalencia de Usín y, sobre todo, la manera de dirigir del maestro Arregui. Mister, muchas gracias por enseñarnos que la diversión y el equilibrio, el riesgo y la competitividad son compatibles.

La segunda semi, dibujada de amarillo y azul, acabó en tablas al descanso. Ninguno de los dos equipos renunció a sus obligaciones. Al final se solucionó con una jugada personal de Taffy: caño y tocadita al segundo palo.

La gran final nos espera: Movistar Inter-ElPozo.

Pero un consejo antes de acabar: no dejes de mirar a la pelota. Nunca.

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