De la presentación al balón, toda la atención fue para Gerard Piqué

Por Eurosport

El 06/10/2017 a las 20:53Actualizado El 06/10/2017 a las 23:07

Gerard Piqué, que acompañaba a Sergio Ramos en el centro titular de la zaga en el partido ante Albania de clasificación para el Mundial 2018, fue recibido con pitos y aplausos en el Rico Pérez de Alicante, la misma división en las gradas cada vez que tocaba el balón.

Gerard Piqué, defensa de la selección española, volvió a monopolizar las emociones en los prolegómenos e inicio del partido que España disputó ante Albania en el estadio José Rico Pérez de Alicante al recibir pitos y aplausos durante su presentación por megafonía y en sus primeros contactos con el balón.

El capitán de la selección, Sergio Ramos, que sumaba su partido número 146 con la selección, se fundió con su compañero Gerard Piqué en un intenso abrazo poco antes del comienzo del encuentro.

El jugador barcelonés, centro de toda la polémica durante esta semana por sus declaraciones sobre el conflicto catalán, recibió silbidos a su llegada al estadio, pero también gritos de ánimo.

La división de opiniones se hizo más patente cuando se anunciaron las alineaciones, ya que el nombre de Piqué recibió tantos aplausos como silbidos desde las gradas.

La salida de la selección española fue acompañada desde la megafonía con la canción 'Que viva España' que popularizó el cantante Manolo Escobar y que fue coreada por gran parte del estadio. Los 28.000 espectadores que completaron el aforo del estadio José Rico Pérez corearon el himno nacional haciendo ondear las miles de banderas de España repartidas para la ocasión.

Gerard Piqué junto a sus compañeros de SelecciónEFE

Piqué ya vivió en el estadio Rico Pérez una situación similar con motivo del encuentro amistoso entre España e Inglaterra disputado en 2015, aunque en aquella ocasión el jugador encontró el aliento inesperado de los cinco mil aficionados ingleses, que optaron por respaldar al jugador ante las críticas de su propia hinchada.

Miles de aficionados aguardaron en la calle la llegada de la selección española al estadio en medio de un ambiente de euforia en el que coreaban de forma reiterada consignas a favor del equipo de Lopetegui.

La llegada del autocar al estadio Rico Pérez, cuyos accesos estaban completamente blindados gracias a un espectacular despliegue policial, desató la euforia entre los seguidores, que aplazaron su entrada al estadio hasta que la selección hizo su entrada en el Rico Pérez.

También se hizo notar la afición albanesa, que ocupó un sector en el fondo sur del estadio con espacio para unos 800 seguidores, si bien hubo muchos seguidores del equipo que entrena Panucci situados en otras zonas del estadio.

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