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Blog de la Calle: RWC 2015: All Blacks, de Twickers al Olimpo

Blog de la Calle: RWC 2015: All Blacks, de Twickers al Olimpo

El 02/11/2015 a las 09:58

Fue un partido brillante. Se conocían demasiado y Nueva Zelanda optó por llevar de lado a lado a la tercera australiana. De Savea a Milner-Skudder. Australia consiguió ensuciar los puntos de contacto durante media hora.

Pocock, Fardy y Hooper levantaron media docena de balones a los kiwis, pero los All Blacks no variaron ni un ápice su idea de juego. Los dos buscaban jugar en campo contrario. Los neozelandeses con su kicking game, involucrando a sus tres cuartos con up&under altísimos. Los wallabies con patadas a los costados que permitían respirar a su laborioso back five. La melé era dominada por los aussies, pero sin llegar a condicionar el juego en las estáticas. Kepu dejaba un par de recados a Carter que Owens no quiso castigar con el sin bin.

Los jugadores de Nueva Zelanda antes de la final del Mundial de Rugby 2015

Los jugadores de Nueva Zelanda antes de la final del Mundial de Rugby 2015AFP

La defensa wallabie saltó hecha pedazos por los aires en una jugada vertiginosa, en apenas dos segundos la pelota pasó dos veces por las manos de Aaron Smith, Conrad, McCaw y Milner-Skudder. No hay una selección con una velocidad de ejecución similar a la neozelandesa. Australia se marchaba al descanso con muchas dudas y sin oxígeno en los pulmones.

El inicio de la segunda mitad no fue menos sorprendente. Otra jugada veloz iniciada en el canal del segundo centro kiwi parecía romper el partido. Sonny Bill Williams, que había sustituido a Conrad Smith, entró rompiendo una primera cortina defensiva y llegó hasta las cercanías de la 22, donde fue parado por la defensa. Sin embargo, Williams demostró poseer uno de los mejores offloads del mundo descargando la pelota a Nonu tras atraer a la defensa. Entonces Nonu inició una larga diagonal entrando por el intervalo y sorteando a Beale (que sustituyó a un conmocionado Giteau) con un contrapié. No estaba Folau, un zaguero con un grosero déficit táctico, lo que le convierte en un defensor deficiente y en un zaguero muy distraído. Nonu, que ha trabajado la evasión con especial hincapié desde que llegó Hansen, sorteó a Beale zigzageando en lugar de embestirlo, como habitualmente hacía, llegando a posar el ensayo y colocando el 21-3 en el marcador.

Australia recurrió entonces a la única alternativa que le quedaba. Convirtió el partido en un correcalles arriesgando en ataque. Mitchell, convertido en ala-zaguero, rompió varias cortinas en una carrera, Foley persiguió una patada que robó a los kiwis en su campo, la delantera comenzó a pisar la 22 kiwi... En una de esas acometidas Ben Smith levantó las piernas a un rival en un placaje y Nigel Owens le envió al sin bin. La consiguiente patada a touch derivó en un maul que finalizó en ensayo de Pocock. Los wallabies habían revolucionado el partido. Tenían por delante nueve minutos de superioridad y desataron el duelo, escenario en el que los All Blacks se sentían incómodos. El segundo ensayo, de Kuridrani, llegó en otra estampida de los tres cuartos aussies, segundos antes de que regresase Smith al campo. 21-17. Australia estaba en el partido de nuevo.

Final Mundial Rugby 2015

Final Mundial Rugby 2015AFP

Nueva Zelanda se tambaleaba y el viejo fantasma de su falta de competitividad revoloteaba por Twickenham cuando Dan Carter decidió demostrar por qué está considerado el mejor apertura del mundo. Con su equipo en estado de pánico, y ya recuperada la igualdad numérica, Nueva Zelanda ingresó en campo contrario. Sus delanteros cargaban ganando metros y la línea de ventaja. Estaban en puertas de la zona de 22 y la jugada transcurría favorablemente para los kiwis. Carter estaba demasiado cerca de los puntos de encuentro como para que nadie sospechase lo que pasaba por su cabeza. Cuando nadie lo esperaba, dio unos pasos atrás, pidió la pelota a su medio melé y se sacó un drop con la áspera defensa aussie encima. Cortaba la sangría con una obra de arte. Una joya que distanciaba a Australia a siete puntos. Minutos después pasaba otro golpe desde 50 metros. Ya llovía menos para los All Blacks, que dominaban 27-17.

Obligada a irse al ataque, los de Cheika mantenían el partido al galope cuando una patada defensiva de los neozelandeses se convirtió en ofensiva. Barret la persiguió y acabó posándola en la zona de marca australiana. Nueva Zelanda lo había logrado. Su lealtad a un plan de juego cuestionado ante los sudafricanos, en lo que fue la final anticipada, le dio el título y la convirtió en la primera selección que enlazaba dos títulos mundiales seguidos. Carter acudió al rescate y la generación de centuriones (McCaw, Carter, Nonu, Woodcok, Mealamu y Conrad Smith ) se despide triunfante abanderando el rugby total, el gran triunfador de este Mundial.

Nueva Zelanza (16+18): Moody (B. Franks 59'), Coles (Mealamu 65'), O. Franks (Faumuina 53'), Retallick, Whitelock, Kaino (Vito 70'), McCaw (Cane 80'), Read; A. Smith (Kerr-Barlow 70'), Carter, Savea, Nonu, C. Smith (S.B. Williams 40'), Milner-Skudder (Barrett 65') y B. Smith.

Australia (3+14): Sio (Slipper 59'), Moore (Polota-Nau 54'), Kepu (Holmes 59'), Douglas (Mumm 15'), Simmons, Fardy (McCalman 60'), Hooper, Pocock; Genia (Phipps 70'), Foley, Mitchell (Toomua 66-71'), Giteau (Beale 26'), Kuridrani, Ashley-Cooper y Folau.

Marcador: 3-0 (8') Carter (penalti). 3-3 (14') Foley (penalti). 6-3 (26') Carter (penalti). 9-3 (34') Carter (penalti). 14-3 (39') Milner-Skudder (ensayo). 16-3 (xx') Carter (transformación). 21-3 (42') Nonu (ensayo). 21-8 (52') Pocock (ensayo). 21-10 (53') Foley (transformación). 21-8 (63') Kuridrani (ensayo). 21-17 (64') Foley (transformación). 24-17 (69') Carter (drop). 27-17 (75') Carter (penalti). 32-17 (78') Barrett (ensayo). 34-17 (80') Carter (transformación).

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