El tenis femenino, con proyecto de futuro

El tenis femenino, con proyecto de futuro
Por Eurosport

La derrota de España ante Francia en semifinales de Copa Federación no desanima al capitán Miguel Margets ni a la nueva directiva de la Federación Española de Tenis, que confían en que no se tardará mucho en lograr de nuevo el acceso a la final.

MADRID, 11 de julio.- La historia dice que desde 1989 a 2002 el conjunto español femenino vivió una época dorada en la Copa Federación, accediendo a diez finales y ganando cinco de ellas, la última ante Suiza en Ginebra, y tres de forma consecutiva (1993-94-95). Fueron años de lustre, en los que las valiosísimas aportaciones de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez sirvieron para que las españolas fueran temidas y que tanto el público como las propias jugadoras se acostumbrasen a ganar, de forma arrolladora en algunos casos.

Pero poco a poco la edad de las dos baluartes del conjunto nacional, su retirada en el caso de Arantxa (final en Maspalomas en el 2002), y la decisión de Conchita de apartarse para centrarse en el circuito, unido a la falta de un relevo consistente entonces devaluó al equipo que en el 2003, con derrota en Oviedo ante Francia por 4-1, sintió como se había tocado fondo.

Revolución y nuevas jugadoras

El reto de alcanzar la que sería undécima final española sigue, no obstante, en compás de espera. Pero el equipo de Margets continua perfilándose con nuevas incorporaciones, como la de la valenciana Arantxa Parra, y algunas que ya están llamando a la puerta, caso de la catalana Laura Pous y la canaria Carla Suárez, ambas invitadas a participar en las últimas concentraciones, que invitan al optimismo.

Pous ha sido capaz ya de llegar a las semifinales de un torneo WTA este año, de colocarse entre las 100 primeras del mundo, y de ganar la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos en Almería al superar a Llagostera en la final, además de brillar en varios competiciones ITF. Carla Suárez, de tan solo 16 años, es unánimemente reconocida entre los técnicos como una promesa en ciernes, por su juego diferente, su "mano" y cabeza.

Superar el síndrome Arantxa y Conchita

Margets cree que para alcanzar una final y triunfar de nuevo en la Copa Federación se pueden tardar todavía un par de años. "Lo que es importante es progresar y no mirar al pasado", señaló en Aix en Provence. "Creo que uno de los problemas del tenis femenino nacional es que todo el rato se compara con un reciente pasado con grandísimas jugadoras como Arantxa y Conchita, o con el tenis masculino donde hay tantísimos jugadores, y creo que tampoco es justo".

Cuestión de confianza

"Ellas vienen muy contentas a la concentración del equipo nacional, y se han dado casos como el de Nuria Llagostera que después de la ultima eliminatoria de Jerez tuvo la suerte de ir a Rabat y ganar el torneo", añadió. "Tambien le ocurrió a Laura Pous, que estaba en Jerez entrenándose y la semana siguiente jugó y ganó un torneo de 70.000 dólares. Esto ayuda. Aquí ellas ven que se les cuida bien, que el médico y el 'fisio' están siempre pendientes. Reciben una atención buena y entre ellas se llevan muy bien. Vienen contentas y además su estancia les sirve para mejorar su nivel. Es muy importante dar una confianza extra a las jugadoras".

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