¿Qué pasó con... Niurka Montalvo?

La exsaltadora española de origen cubano Niurka Montalvo se retiró de la competición en 2006 y dio su salto a la política de la mano de Francisco Camps, ocupando el cargo de secretaria autonómica del Deporte de la Generalitat Valenciana. También se convirtió en entrenadora en el Valencia Terra i Mar, pero es por sus visitas a los juzgados por lo que ha sido noticia recientemente.

Eurosport

Fuente de la imagen: Eurosport

Niurka Montalvo conquistó el corazón de los españoles junto al recientemente fallecido Yago Lamela en los Mundiales de atletismo celebrados en Sevilla en 1999. Al igual que el atleta avilesino, Montalvo también era especialista en el salto de longitud, y fue bajo bandera española cuando consiguió su primera medalla de oro en el atletismo de élite ante una afición entregada en el estadio Olímpico de La Cartuja sevillano.
Previamente, Montalvo había conseguido una medalla en el Mundial de salto de longitud celebrado en Gotemburgo en 1995, pero lo hizo representando a Cuba, su país de nacimiento –es natural de La Habana-. Fue esta doble nacionalidad la que hizo que el COI le denegara el permiso para representar a España en unos JJOO, pero esto no minó las ansias de triunfo de la saltadora, que en Edmonton consiguió el bronce, su última medalla como atleta profesional.
Catorce años después de aquel triunfo, la vida de Niurka Montalvo no ha dejado de estar ligada al atletismo, pero su irrupción en la esfera política, algo que ha sido habitual en otros grandes nombres del deporte español, no fue todo lo positiva que ella hubiera esperado cuando el expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, la convenció para ser secretaria autonómica del Deporte de la Generalitat en 2007, apenas un año después de su retirada del tartán y los fosos.
A los 38 años, la cubana nacionalizada española entendió que los resultados cosechados y las molestias físicas arrastradas en las últimas citas le indicaban el momento de abandonar la práctica profesional del deporte –“de hecho estuve dos años retirándome, sin conseguirlo”, reconoció la propia saltadora-, y se recicló en entrenadora en el club de atletismo Valencia Terra i Mar, de la mano de su entrenador Rafael Blanquer.
Durante toda la carrera de Montalvo, su técnica de salto se vio perjudicada por la posición de su codo, algo que Blanquer le recriminaba de forma constante y que le impidió haber pasado a la historia con algunas medallas más en su zurrón: “Calculo que por este defecto he podido perder 30 centímetros. El salto de 7,06 metros del Mundial de Sevilla que me valió el oro fue un salto muy malo porque las piernas llegaron muy lejos, pero el codo cayó mal”, asumió. En su nuevo rol de entrenadora, era ella la que tenía que detectar los errores de las promesas del futuro y pulirlas.
Con la política llegaron los problemas
La paz que respiraba la exatleta en las instalaciones del Valencia Terra i Mar se vio alterada al pasar a los despachos como una de las figuras más reconocibles del gabinete de Camps en 2007, una medida que, a pesar de contar con el beneplácito de Blanquer –“conoce muchísimas cosas no sólo del atletismo, sino de los demás deportes”-, fue duramente criticada por la oposición, que veía en su incorporación a la secretaría del Deporte un golpe de efecto destinado a captar titulares por encima de todo. Para el PSPV-PSOE, el paso de Niurka Montalvo a la política estaba destinado a “tapar lo que es, en realidad, la división interna de su partido –PP- y la falta de confianza en cuadros de expertos, lo que le impide hacer nombramientos de gente más experimentada”.
En 2009, la trama Gürtel comenzó a estar relacionada con la figura de la exsaltadora, aunque su primer encuentro con los jueces del Tribunal Supremo de la Comunidad Valenciana fue en calidad de testigo, para dar su versión sobre unos contratos del Open de Tenis 2007 y el Circuito Europeo del Golf de 2008 que estaban vinculados a Orange Market, una de las empresas claves del caso que aún hoy sigue estando de actualidad. “Todo ha ido muy bien. He estado dentro solo cinco minutos”, comentó en aquel momento a la prensa.
Las investigaciones siguieron su curso y cuatro años después, el juez José Ceres volvió a citar a Niurka Montalvo, esta vez en calidad de imputada, al entender que la hispano-cubana tuvo “presunta y aparente intervención relevante y responsabilidad en la decisión de las mencionadas contrataciones”. Una de las grandes figuras de la historia reciente del atletismo español veía así cómo volvía a estar de actualidad por su labor en los despachos, antes que por su trabajo como formadora de futuras estrellas, como Fátima Diamé, la que aspira a ser su sucesora en el atletismo. “Ella está muy contenta por lo que me ha sucedido; el tiempo dirá si puedo llegar a ser igual o mejor que ella”, comentó recientemente la joven atleta de 17 años en una entrevista a Joan Carles Armengol para El Periódico. La admiración que aún despierta Montalvo entre los atletas, quince años después de su gran gesta, está varios niveles por encima de su cuestionada trayectoria política.
Únete a Más de 3 millones de usuarios en la app
Mantente al día con las últimas noticias, resultados y deportes en directo
Descargar
Compartir este artículo
Anuncio
Anuncio