Madrid, 22 jul (EFE).- En el año 2008, cuando pocos advertían la fortaleza de España en una disciplina como el bádminton, Carolina Marín se recuerda frente al televisor. El cambio horario con respecto a Pekín le obligaba a despertarse de madrugada para ver a Yoana Martínez y Pablo Abián cumplir su sueño olímpico.

Ahí empezó la onubense a imaginarse victoriosa en el evento "más importante y más especial en el que un deportista puede competir", según aseguró este miércoles en una entrevista concedida a EFE tras la inauguración de la Movistar Academy Magariños en Madrid.

Badminton
Carolina Marín, victoria al esprint en el torneo Saarlorlux
HACE 19 HORAS

A un año de los Juegos Olímpicos de Tokio, en los que aspira a revalidar el oro logrado en 2016 en Río de Janeiro, Carolina Marín reconoció que ese torneo es su motor.

"Sé que voy a llegar, más que nunca, en mi mejor estado de forma. Habiendo conseguido la medalla de oro en Río, en los Juegos Olímpicos de Tokio no tengo otra duda que ir a por otra medalla de oro", dijo.

Ese reto fue lo que le hizo mantener su motivación durante este confinamiento. También ahora, que ya lleva dos meses y medio pudiendo entrenar con normalidad, se despierta día a día con el propósito de convertirse en "la mejor jugadora de la historia", después de haber logrado tres títulos mundiales y cuatro títulos europeos, más allá del oro olímpico.

Precisamente, rescata la celebración en Río de Janeiro como el momento más especial vivido en unos Juegos Olímpicos.

"Recuerdo cuando abracé a mis entrenadores y luego abracé a mis padres, que estaban en ese momento viéndome en la grada del pabellón", aseguró.

En Tokio se imagina "volviendo a conseguir otra medalla de oro y disfrutándola más". "Seguramente sería más especial, por dedicársela a una persona que en ese momento no va a poder estar en los Juegos Olímpicos viéndome", abundó.

Sabe, por otra parte, que la cuenta atrás hacia Japón será "muy intensa" porque la pandemia ha comprimido el calendario, lo que le obligará a rallar a un buen nivel físico durante semanas y semanas.

"La que mejor esté es la que más partidos va a ganar y más títulos va a conseguir", convino Carolina Marín, quien asimismo se confesó aficionada "a la gimnasia rítmica, la natación sincronizada y el tenis".

No tendrá, sin embargo, mucho tiempo para disfrutar de otras disciplinas.

"Siguiendo con el caso de Río, yo tenía claro a lo que iba, que era conseguir esa medalla de oro. Durante los diez días de mi competición, solo estaba centrada al cien por cien en estar preparada para el partido y en descansar lo máximo posible. Una vez que gané la final, tuve dos días en los que pude ver a Ruth Beitia, que también ganó su medalla de oro, y a la selección de baloncesto, que se estaba jugando la medalla de bronce", rememoró.

En Tokio espera poder ver al tenista Rafael Nadal "conseguir una medalla". También desea ver en el podio a la karateca Sandra Sánchez, con la que se cruza "todos los días" en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid.

"También me gustaría ver en directo a los chicos de piragüismo, con los que he estudiado en el instituto de la Blume, y a muchísimos deportistas con los que coincides en el día a día y con los que vives todo el esfuerzo y sacrificio que hay que hacer", sentenció.

Lucía Santiago

Badminton
Carolina Marín, victoria al esprint en el torneo Saarlorlux
HACE 19 HORAS
Badminton
Beatriz Corrales supera la primera ronda del torneo Saarlorlux
HACE 20 HORAS