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Copa del Rey, Unicaja-Casademont Zaragoza: El anfitrión sigue soñando (90-86)

Copa del Rey, Unicaja-Casademont Zaragoza: El anfitrión sigue soñando (90-86)
Por Eurosport

El 14/02/2020 a las 23:23Actualizado El 14/02/2020 a las 23:52

El Unicaja completó este viernes el cuadro de semifinales de la Copa del Rey de Málaga al eliminar al Casdemont Zaragoza (90-86) y será el rival del MoraBanc Andorra en la segunda semifinal del sábado. Los andorranos vencieron en la primera eliminatoria de la jornada al Iberostar Tenerife por 85-87 en lo que supuso su primer triunfo en sus tres participaciones en el torneo.

Ficha del partido

90 - Unicaja Málaga (18+23+28+21): Adams (10), Fernández (9), Toupane (5), Thompson (14) y Gerun (2) -cinco inicial-, Brizuela (9), Díaz (15), Waczynski (7), Guerrero (12) y Suárez (7).

86 - Casademont Zaragoza (23+25+15+23): San Miguel (4), Seeley (29), Brussino (6), Benzing (13) y Hlinason (2) -quinteto inicial-,Barreriro (6), Radovic (8), Alocén (-), Vázquez (10), Krejci (-) y Ennis (8).

Árbitros: José Antonio Martín Bertrán, Óscar Perea y Rafael Serrano. Sin eliminados.

Incidencias: Última eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey, disputado en el Martín Carpena de Málaga ante 10.346 espectadores.

Crónica

La última eliminatoria de cuartos de final arrancó con los aragoneses mordiendo en defensa y con las ideas mucho más claras en ataque. Enfrente, los malagueños, con una marcha menos, eran un manojo de nervios y acumulaban imprecisiones y pérdidas. Seeley, desde el triple, cerró el primer cuarto como máximo anotador (9 puntos) y principal preocupación para los anfitriones, obligados a pararlo para evitar sorpresas (18-23, min 10).

Tuvo que ser Alberto Díaz el que, tras una jugada de 2+1, diese la primera ventaja a los suyos tras 14 minutos de juego frenético (33-31). Rubén Guerrero también empezó a hacer daño en la pintura, ayudado por el omnipresente Carlos Suárez.

Pero el perímetro seguía dando oxígeno a los pupilos de Porfirio Fisac, que resistían las acometidas de un Unicaja en el que su desacierto exterior y la inspiración de Seeley -que sumó 18 puntos en la primera parte- eran sus principales preocupaciones.

Una desafortunada autocanasta de Rubén Guerrero al luchar por un rebote cerró los primeros veinte minutos con el Casademont siete arriba. Los triples empezaban a ser una losa para los andaluces que al descanso solo llevaban 4 aciertos de diecisiete lanzamientos y solo habían ido por delante durante doce segundos (41-48, min 20).

La segunda parte arrancó con la misma espesura en el ataque malagueño. No metían ni una los cajistas y, con Gerun y Thompson regalando rebotes, la cosa empezó a ponerse muy fea. Hasta que, tras cuatro minutos de sequía, de nuevo Díaz rompió la racha con un triple y activó a sus compañeros, que empezaron a fajarse atrás. Adams, culminando un contraataque, y Toupane con otra canasta de tres, devolvieron la igualdad al marcador y obligaron a Fisac a parar el partido para frenar la sangría (53-54, min 25).

Brizuela culminó un parcial de 10-0 que no achantó al Casademont porque Benzing silencio el Martín Carpena con un triple cargado de sangre fría en el siguiente ataque. A partir de ahí, los empates se sucedieron en una batalla que ganaba en intensidad con el paso de los minutos.

Coincidiendo con el final del tercer cuarto, el Unicaja empezó a enchufar todo lo que había fallado anteriormente. Fue clave, un día más, Alberto Díaz, que sumaba en ataque y contagiaba su espíritu guerrero atrás, lo que fue haciendo mella en los zaragozanos (69-63, min 30).

Los anfitriones sufrían para conservar su ventaja, pero lo lograban a base de una férrea defensa, los puntos de Guerrero y las buenas decisiones en ataque de todo el equipo. Con ocho puntos de colchón y 5.24 parecía que se iba despejando el panorama, pero Seeley se encargó de bajar los humos con su cuarto triple.

Radovic ahondó en la herida y puso a su equipo a uno metiendo el miedo en el cuerpo a casi todo el Unicaja, porque el base malagueño no se cortó y, con un nuevo acierto desde la línea de 6,75, devolvió las aguas a su cauce.

El Casademont, fiel a su tradición, siguió intentándolo, pero fue incapaz ya de frenar la inercia cajista y acabó rindiéndose ante un Díaz que salió del Martín Carpena aclamado por una afición malagueña que también supo premiar con una ovación el esfuerzo de los aragoneses.