La primera etapa ha tenido lugar en Mallorca el 12 de noviembre y se han batido récords, que, junto a los niveles de frecuencia cardíaca y potencia examinados, ponen de relieve la dureza de este deporte. La alemana Pauline Grabosch (cuatro veces campeona del mundo UCI), logró un nuevo récord personal en la primera ronda del keirin de 200 lpm (su anterior era de 198 lpm). Sin embargo, y aún con estas cifras, quedó cuarta en la primera serie y no pudo pasar a la siguiente ronda.
El estadounidense Gavin Hoover también se esforzó al máximo en esta etapa, terminando con una decimoquinta posición en el Scratch. Pero su rescate llegó en la carrera Eliminatoria, de la que es el actual campeón después de ser coronado el año anterior en la primera edición de la Liga UCI Track Champions. En esta ocasión su frecuencia cardíaca fue de 188 lpm (su máximo potencial es de 190 lpm). A pesar de su gran esfuerzo, finalmente fue derrotado por el canadiense Mathias Guillemette y obtuvo el segundo lugar.
La segunda etapa se disputó en Berlín el 19 de noviembre y se batieron todavía más récords: en potencia, destacaremos a la campeona olímpica Kelsey Mitchell, que superó en la semifinal de sprint de Berlín sus anterior record de 1500 vatios, alcanzando esta vez un máximo de 1525 vatios. Con 1346 vatios se posición primera en el keirin, pero la francesa Mathilde Gros acabó superando a la estrella canadiense en la fase de sprint, con una nueva y mejor marca personal de 204 bpm. Los datos de ambas mujeres muestran de nuevo cuánta energía, fuerza y esfuerzo físico exige este deporte.
London
Sebastián Mora se queda con la miel en los labios en la coronación de los nuevos campeones
AYER A LAS 23:00
Matthijs Büchli asumió el inmenso desafío de pasar de ser un ciclista de velocidad de élite a un ciclista de resistencia, y dejó de competircontra los mejores del mundo. La ronda eliminatoria lo vio exhibir su potencia bruta, alcanzando un máximo de 1385 vatios, y superando a sus rivales (el italiano Scartezzini alcanzó una potencia máxima de 1186 vatios). Al final, y aunque el holandés trabajó bien, no pudo seguir el ritmo de los seis mejores ciclistas en resistencia. Su frecuencia cardíaca máxima de 186 lpm, quedaba lejos de su récord de 201 lpm. De todos modos, este cambio en los latidos máximos por minuto (lpm) muestra la diferencia en el nivel de esfuerzo exigido entre las dos carreras.
Para obtener más información sobre la Liga UCI Track Champions League, pinchar aquí
Ciclismo en pista
Mathilde Gros paga el esfuerzo en el keirin; Bayona, vencedora
AYER A LAS 22:49
Ciclismo en pista
Mathilde Gros culmina su título con la victoria en el esprint
AYER A LAS 22:49