Para entender la historia de Juan Ayuso hay que coger el DeLorean y viajar hasta 2009. Allí donde coincidían las primeras pedaladas de un niño de 7 años de Jávea, nacido en Barcelona, con las de un tal Alberto Contador camino de la cima de Verbier. Ese año ‘El Pistolero’ se coronaba por segunda vez en los Campos Elíseos mientras el niño de Jávea se enamoraba del ciclismo: “Por su culpa, la carrera de mis sueños es el Tour”.
Sus sueños, sin saberlo, acababan de echar a rodar. Con 9 años y no sin antes probar a dar patadas a un balón, un amigo suyo -y al que ya le puede ir pagando una buena cena- le invitó a probar en el equipo ciclista local, el Club Ciclista Jávea. Así de simple y llanamente nace una estrella. Porque desde entonces no ha dejado de brillar. Y tampoco de ganar.
Ciclismo
💣😯El cambio de patrocinio que sorprende al ciclismo: Deja a Alaphilippe para unirse a Van der Poel
HACE 5 HORAS

Un viaje acelerado

Entre el 2011 y el 2016 venció en todos los Campeonatos Autonómicos de la Comunidad Valenciana en ruta. En el 2017 ya era el mejor de su año (2002) en carreras internacionales y ya ganaba los Campeonatos de España Cadete tanto en ruta como en contrarreloj. En 2018 la cosa se puso más seria venciendo en la etapa reina del Tour de L’Ain (prueba muy prestigiosa a nivel juvenil) y ya podíamos empezar a hablar de él como uno de los mejores ciclistas del mundo de su generación.
En 2019 dio el salto a Junior. Pues en cuatro meses ya era campeón nacional en ruta, por delante de otros que también vienen pisando fuerte como Carlos Rodríguez (actual INEOS) o Igor Arrieta. En el Campeonato de Europa finalizó el 12º y en el Mundial junior terminó en la posición 23ª. Ya llegando a la temporada pasada y antes de la aparición del Covid-19, consiguió seis victorias. Lejos de afectarle el parón, volvió por sus fueros y consiguió, para variar, el campeonato de España en ruta y conta el crono y fue 5º y 7º, respectivamente, en las pruebas del Campeonato de Europa.

Juan Ayuso durante el campeonato de Europa de CRI junior

Fuente de la imagen: Eurosport

Cuesta hasta escribirlo. Pues imagínense ganarlo. Aunque al que no le costó, en su caso leerlo, fue a Josean Fernández Matxin. En pleno auge del UAE Team Emirates, con Pogacar gobernando en el Tour, el de Basauri adelantó a todos por la derecha y cuando el resto de equipos iban, él ya estaba volviendo. Sí, en el DeLorean y con la joya debajo del brazo. Un viaje acelerado hacia el primer contrato profesional.

Regreso al futuro

En una cesión muy futbolística al Team Colpack italiano, Ayuso ha hecho lo que ha querido con 18 años en su primer año de sub-23. Y me parece que va a ser el último. Tras dos prestigiosas victorias en las clásicas del Trofeo Piva y Giro de Belvedere, su tiranía en el Giro de Italia sub-23 es la confirmación definitiva de que estamos ante un talento de esos que sólo se encuentran haciendo travesía en el tiempo. No es el qué o el cuánto, sino el cómo. En llano a los más rápidos, en rampas a los más fuertes y en la alta montaña a los mejores escaladores. Tres victorias de etapas, maglia rosa y una superioridad insultante propia de un profesional corriendo entre juveniles.

Juan Ayuso, campeón del Giro de Italia sub-23

Fuente de la imagen: Eurosport

Ahora toca viajar al futuro. En Agosto estará compartiendo timón con Pogacar o Hirschi y, si es capitán de su propio destino, debutará en la Clásica de San Sebastián donde lo hicieron Armrstrong o Evenepoel. Hablar de Los Juegos o La Vuelta quizá sea poner el listón muy alto, aunque la exigencia es lo que distingue entre los mejores y los grandes campeones. Como lo son Valverde o Contador, de los que es imposible no acordarse cuando el alicantino acelera en una llegada o ataca en una ascensión. Luego ves su madera de ‘capo’, sus condiciones todoterreno, su finura en la montaña o su poderío en la crono y de lo que es imposible no acordarse es del Tour.
Juan Ayuso empieza a volar raso en una época en la que el ciclismo ha roto en precocidad. Cuando Pogacar con 22 años ya sabe lo que es ganar un Tour o Bernal con 24 puede conseguir la triple corona. Donde los Van der Poel o van Aert meten el miedo en cada carrera a los que llevan toda una vida asustando. La edad ya es sólo un número más en el DNI y el talento innato puede con cualquier tipo de jerarquía. Algunos pedirán calma y prudencia. Otros directamente pedimos que le dejen tirar la puerta abajo porque estamos deseosos de empezar a disfrutar ya en el presente del futuro del ciclismo español.
Ciclismo
Deceuninck deja a Alaphilippe y se va con Van der Poel: el cambio de cromos que agita al ciclismo
HACE 6 HORAS
Ciclismo
Mikel Nieve vuelve a su casa del Caja Rural tras 15 años de éxito en el WorldTour
HACE 9 HORAS