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La carta abierta del ciclista Sergio Rodríguez para buscar equipo, toda una lección de vida

La carta abierta del ciclista Sergio Rodríguez para buscar equipo, toda una lección de vida
Por Le Buzz

El 11/10/2019 a las 13:11Actualizado El 11/10/2019 a las 13:31

Buzz

La desaparición del Euskadi-Murias ha traído tristemente situaciones complicadas para ciclistas y otros miembros del equipo. Algunos corredores ya han encontrado nuevos contratos, pero otros como Sergio Rodríguez no pierden la ilusión por seguir compitiendo al máximo nivel. El navarro ha publicado una carta abierta en la que pide una oportunidad.

Con el hashgat #LetmeRide, Sergio Rodríguez pide públicamente una oportunidad en el ciclismo profesional tras el adiós del Euskadi-Murias, donde ha corrido las dos últimas temporadas. A sus 27 años se considera el perfecto y fiel gregario para que algún equipo confíe en él.

Vale la pena leer su carta para comprender mejor los entresijos del ciclismo más modesto y cómo tras la desaparición de un equipo cómo se puede complicar el futuro de un notable corredor.

¡Hola a todos!

Soy Sergio Rodríguez, corredor del Euskadi-Murias durante las últimas dos temporadas.

Como ya muchos sabréis, a final de 2019 el equipo echa la persiana . Una verdadera lástima para el ciclismo, para los aficionados y, por supuesto, para todos los que hemos sido parte de este precioso proyecto.

El adiós del Euskadi Murias, sumado a la desaparición de varios equipos esta temporada, deja a muchos ciclistas con la incertidumbre del futuro pese a conseguir victorias y estar en podios. Pero en el ciclismo no solo trabajan los que ganan. Para que los corredores que todos conocemos estén en la lucha por la gloria, detrás los gregarios trabajan. La mayoría de veces todavía sin cámaras, sin gloria. Una labor fundamental para que sus líderes consigan sus objetivos.

Esta tarea hace que el palmarés que el gregario presenta para buscar nuevo equipo no muestre el sacrificio que se ha hecho durante toda la temporada.

Muchos de los compañeros ya tienen equipo para la próxima temporada, pero algunos aún estamos en la pelea para encontrar un hueco, tras este triste adiós.

Para los que no me conozcáis, en 2017 fui Campeón de España Élite . Aquel año pude competir el Campeonato Nacional gracias a la Fundación Euskadi que me permitió despertar del mal sueño del Equipo Bolivia. Esta victoria me permitió pasar a profesionales, sueño que había perseguido desde pequeño. Una vez dado el salto de categoría, tenía claro que debía adoptar un rol dentro del ciclismo profesional. Siempre he sido un amante del trabajo en equipo, y mis cualidades físicas para este deporte me han llevado durante estos dos años a ser uno de los gregarios del Euskadi-Murias.

Muchas han sido las ocasiones en las que he tenido que trabajar al frente del pelotón o filtrarme en escapadas , como en el GP Indurain o en Tro Bro León , labor que siempre me ha sido agradecida dentro del equipo y que he realizado con muchísimo gusto.

Pero el lado “oscuro” del gregario, es la falta de resultados. Con tu labor ves hipotecados tus resultados personales por el bien del equipo , y eso, a la hora de buscar un equipo, lo complica todo.

Pero más allá de esto, ha sido un año duro , muy duro. A principios de junio, en el Tour de Luxemburgo, tras hacer varias etapas en buena forma, sufrí una caída que me provocó un fuerte golpe en la rodilla .

Lo que no parecía nada serio derivó en un mes de reposo sin bicicleta … con lo que ello conlleva. Tras superar este bache, volví a los entrenamientos con la ilusión de un juvenil, pero una anemia ferropénica se cruzó en mi camino en el mes de agosto, y claro, vuelta a empezar…

Sí, todo lo que podía salir mal este año me ha pasado . Prácticamente desde el mes de junio hasta septiembre me lo he pasado en blanco , sin poder apenas competir ni entrenar.

Y llegó septiembre y, ahora octubre, por suerte sin demasiados percances. Me he centrado en disfrutar estas últimas carreras ya que pueden ser las últimas de mi carrera deportiva. Mis ganas están intactas y mi ilusión es la de seguir siendo ciclista, un buen gregario, como creo que lo he sido hasta ahora. Siento que aún tengo ciclismo en las piernas, fuerza de sobra para aportar por y para el equipo en una buena escuadra.

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