Utilizar la expresión ‘criticar desde el sofá es muy fácil’ es, efectivamente muy fácil. Tal y como anunció en la víspera de esta salvaje jornada en Alpes, Mikel Landa tenía en mente agarrar el manillar desde abajo y levantar a la gente del sofá. A menos de cinco kilómetros de meta, en una posición recostada y no sin cierta resignación, ese aficionado se preguntó de qué había servido todo el despliegue del Bahrein-McLaren si luego su líder no fue capaz de rematar.

Un día antes de ver cómo Landa se desinflaba, el vitoriano tenía muy claro en que iría con todo a por el podio “pero pensando en no perderlo todo”. Todo todo aún no está perdido, pero ya se antoja complicado que en la única etapa de montaña que resta y en la cronoescalada a La Planche del sábado pueda recortar a sus rivales por el tercer cajón del podio en París.

Tour de Francia
El Tour de Chozas: Ineos salva su honor y esta vez Landa acertó
17/09/2020 A LAS 18:05

De apenas 40 segundos ha pasado a dos minutos de ahora tercer clasificado Miguel Ángel López, quien sí supo y pudo rematar a Roglic y al resto de sus rivales en la lucha que se mantiene por el podio. Landa, como todos los que no son Roglic o ciclistas del Jumbo-Visma, ya lo fían todo al fallo del rival para ascender escalones en la general, por eso la iniciativa que tomó el Bahrein-McLaren de desalojar a la escuadra holandesa de la cabeza del pelotón e imponer su ritmo y su juego, merece ser destacada pese al mal día de su líder.

Me he desinflado en la parte final y no solo no he podido con el Jumbo, tampoco con el resto. No he tenido el mejor día, y hoy era el día

Sus compañeros, a sabiendas de tener menos potencial y piernas que el Jumbo-Visma, evitaron que el equipo del líder impusiera el ritmo que más le convenía a Roglic. De lo contrario, el esloveno se hubiera desgastado mucho menos y, muy probablemente, viendo la suficiencia con la que metió segundos extra a Pogacar, aún podría haber hecho más daño.

Justo después de Landa, menos Miguel Ángel López todos sus rivales por el podio fueron cediendo terreno y tiempo en esa lucha particular. ¿Hubiera perdido lo mismo Landa sin ese esfuerzo extra de su equipo? Seguramente sí, pero conviene insistir que en lo que va de Tour de Francia 2020 han sido los únicos en proponer algo realmente diferente a lo visto en montaña.

Las excusas siempre parecen acompañar a la carrera de Landa en su búsqueda eterna de consagrarse en lo más alto de la élite. Este año, además de perder 1:21 por un estúpido enganchón la primera semana de carrera, también ha visto cómo quien debería haber sido su mejor gregario ha estado penando tras la caída en Niza. Si hubiera contado con la ayuda del mismo Poels que llevaba en volandas a Froome en sus años del Sky, Landa estaría más cerca o igual de lejos del podio, pero estos achaques del destino también deben ser tenidos en cuenta a la hora de juzgar su actuación.

Es muy probable que en lo que le resta de trayectoria profesional, Landa Meana no vuelva a estar tan cerca del podio de un Tour (apenas un segundo) de lo que estuvo en 2017 siendo gregario de Froome. En el de 2020 y en la etapa más decisiva al menos tuvo su primera oportunidad cien por cien real de correr y ejercer como jefe de filas único. Y así la corrió, ejerciendo como debía, pese al tiempo perdido y esa sensación de no haber dado la talla.

Lo que te has perdido hoy (17ª etapa): El gran trabajo de Landa que no sirvió para nada

Tour de Francia
Tour de Francia 2020, Mikel Landa ve el podio: "Cada día estoy mejor"
14/09/2020 A LAS 15:37
Tour de Francia
Ahora sí, Mikel: lo que Landa nunca más volverá a escuchar en el Tour
11/09/2020 A LAS 07:03