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Blog De la Calle: Eriksen y Mbappé, a fuego lento

Blog De la Calle: Eriksen y Mbappé, a fuego lento

El 14/06/2019 a las 11:59Actualizado El 14/06/2019 a las 12:04

Cerrados los refuerzos de Hazard, Mendy y Jovic, las dos siguientes pretensiones de Florentino y Zidane para el Real Madrid exigen paciencia y mano izquierda.

El rearme del Real Madrid ha comenzado con un hombre por línea: un defensa como Mendy, un centrocampista como Hazard y un delantero en la persona de Jovic. Síntoma inequívoco de la revolución pendiente que tenía Florentino en el vestuario blanco. Pero más allá de lo que ha llegado o está por llegar, el siguiente debería ser Eriksen y Mbappé es un sueño que se anhela, la verdadera dimensión del nuevo Real Madrid la darán los jugadores que se quedan.

La nómina de jugadores que los blancos han puesto en el mercado es extensa: James, Kovacic, Keylor, Marcos Llorente, Vallejo, Theo, Isco, Reguilón, Mariano, Bale, De Tomás, Odegaard... Zidane debe elegir concienzudamente los hombres que formarán el núcleo de su equipo. Su defensa de Marcelo le convierte en uno de los pesos pesados junto a Sergio Ramos, que finalmente no dará la espantada. Resta saber quienes se añadirán a ese club, además de Kroos o Benzema. La llegada de Eriksen puede generar movimientos en la medular que afectarían a Modric, quien quiere desquitarse esta temporada, y a un Casemiro que se ha desorientado esta pasada campaña.

Arriba Benzema será clave para Zizou. Más que un finalizador, Karim será un catalizador para ensamblar el juego de ataque del equipo. Hazard está llamado a aprovechar la verticalidad del equipo. Zidane es un técnico pragmático al que le gusta rentabilizar lo que tiene y es capaz de reciclar jugadores para optimizar su rendimiento en circunstancias determinadas de partido. Uno de sus grandes desafíos será devolver a Asensio su estado de gracia, que ha abandonado este año completando una temporada intrascendente. Si Marcelo, Asensio o Modric recuperan su mejor versión, el equipo crecerá exponencialmente y habrá una dura competencia por la titularidad.

La idea de Zidane es recuperar aquella estructura que tan buen resultado le dio del plan A y plan B. Dos alternativas de garantías en las que los Lucas Vázquez, Asensio y Morata de entonces daban descanso a los titulares con solvencia y el equipo no se resentía. Eso les permitió llegar frescos a la etapa decisiva de la temporada y enlazar las tres Champions seguidas que han convertido a Zizou en una leyenda de los banquillos. Zidane, al que muchos tacharon de alineador de Florentino y entrenador de mano blanda, tuvo fuertes discusiones con el presidente y tomó decisiones incómodas con los jugadores que no se han valorado suficientemente. El francés tiene un 'savoir faire' que caracteriza su gestión del grupo y sus comparecencias ante los medios que no elude la toma de decisiones en los momentos necesarios.

Zidane tuvo mano para hacer crecer a Asensio y Vinicius es el siguiente jugador al que debe tutelar. Se habla de una posible cesión al Valladolid, que Zizou no vería mal de momento, aunque la negativa de Florentino parece que abotará esa opción. Mientras se cocinan a fuego lento los fichajes de Eriksen y Mbappé, Zidane irá eligiendo los ingredientes del Real Madrid de esta nueva etapa en la que la consecución de la Liga y desterrar el hartazgo en el equipo deben ser dos de sus objetivos. Mimbres tiene, falta ver el cesto que resulta de todo esto.

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