Son ya varias las temporadas en las que todo lo que sucede alrededor del Barcelona se explica de carrerilla: todo lo bueno y lo malo sucede en función de Leo Messi o del grupo formado por Piqué, Sergio y Alba (preferiblemente haciendo referencia a su edad y/o salarios). Mientras tanto, y siempre en silencio, aparecen una serie de perfiles que sacan las castañas del fuego desde el silencio y la sospecha por no amoldarse 100 % a una supuesta idea eterna del juego azulgrana que sólo Xavi Hernández y Andrés Iniesta pudieron encarnar.

Ivan Rakitic y Arturo Vidal pertenecen a ese grupo de desheredados que siempre protagonizan las páginas dedicadas a los rumores del mercado, candidatos a abandonar rápidamente el Camp Nou por no ser el reflejo de lo que se espera de ellos. Es una tarea imposible esperar que el croata y el chileno sean como Xavi e Iniesta, ya que la réplica sistemática de jugadores no es más que una utopía en la mente de quien anhela vivir para siempre en el pasado de una era gloriosa. Esos nostálgicos, por el camino, están infravalorando a dos jugadores por los que el 99 % de los entrenadores del mundo, si no el 100 %, darían varios meses de sueldo para poder tenerlos a sus órdenes.

Supercopa de España
Athletic Club-Barça, todo un clásico que marca finales
HACE 11 HORAS

Ernesto Valverde y Quique Setién, los dos últimos inquilinos del cada vez más caliente banquillo azulgrana, sí han sabido ver la importancia de estos jugadores. De Rakitic cabe destacar mucho más que su capacidad de hacerle coberturas defensivas a Messi, pues es uno de los centrocampistas más completos del panorama actual: distribución, despliegue físico, disparo lejano… Recursos que aportan soluciones, por mucho que no se adapten del todo al ideario culé. De vez en cuando conviene recordar que él fue el que abrió la lata en la final de Berlín 2015 ante la Juventus de la temible BBC, o que esta misma temporada consiguió salir de un ostracismo impuesto para terminar ganando, como desde que juega en el Camp Nou, importancia en el once y las rotaciones con Quique Setién.

De Vidal se critica sistemáticamente su anarquía, su falta de disciplina posicional, y se obvia un inigualable instinto de cara al gol y su capacidad de pasar inadvertido entre las defensas rivales, un recurso inusual en el Barcelona que el chileno ha sabido llenar como nadie. El Rey Arturo es una de las principales bazas ofensivas del Barça, un valor no siempre destacado. Sus reclamos alzando la voz cuando empezaba a detectar cada vez que tenía menos presencia en el césped de la merecida no responden a un ególatra con ganas de protagonismo, sino a un espécimen único en el fútbol que ha enamorado a todos los entrenadores que ha tenido y es consciente de su capacidad.

Por el camino, los supuestos herederos de las esencias azulgrana han intentado llenar los zapatos de Xavi e Iniesta con mayor o menor fortuna: Jonathan dos Santos, Samper, Roberto, Rafinha, Aleñá y ahora Puig y De Jong cargan o han cargado sobre los hombros la presión de cumplir con una misión imposible y limitante. Mientras tanto, Vidal y Rakitic asumen su papel de antihéroes, desarrollando una labor sorda mientras el entorno pregona una filosofía que hace tiempo que se agotó.

Más allá de Messi, el vestuario sabe que las opciones de éxito azulgrana en la Champions pasan también por ellos dos. El Camp Nou terminará echando de menos, aunque no lo reconozca, cuando en algún mercado se concrete lo que lleva años rumoreándose. Hoy, ante el Bayern comienza el esprint final azulgrana de un torneo que puede quedar en la historia como la Champions de los desheredados.

Fútbol
Dónde ver hoy Athletic-Barcelona Supercopa 2021 Final
HACE 14 HORAS
Fútbol
¿Dónde televisan Barcelona-Athletic hoy? Final Supercopa 2021
HACE 14 HORAS