Atemperado el ruido, abortado el intento y con la UEFA satisfecha, el litigio deja reflexiones en forma de macrodatos, que no sólo advirtió Florentino Pérez en El Chiringuito, sino que hay conceptos que también maneja el Atlético de Madrid en sus análisis de mercado.
El público joven, entre 8 y 18 años, comienza a ser perezoso con los partidos en directo. Lo afirma Florentino y lo comparte el Atlético de Madrid. LaLiga, en cambio, tiene su tesis. Y aclara. El tramo de chavales que consumen laLiga es el mismo que el tramo de jóvenes existente en la población. La patronal insiste en que este segmento ve el fútbol de forma diferente, en bares y otros dispositivos, pero reitera que los chic@s consumen 1-4-4-2 con normalidad.

"Precipitado", "se entenderán", la afición blanca juzga a la fracasada Superliga

La Liga
🤐🚫 Zidane evita la polémica: "Cada vez que hablo, se monta un lío"
HACE 15 HORAS
Más allá de los números, están las percepciones. Cualquiera que tenga un joven cerca en su casa, se da cuenta que ven el fútbol de otro modo a las generaciones tradicionales. Con la tablet como aliada y/o el teléfono interactuando con sus iguales, el fútbol suena y se emite de fondo, levantan la cabeza y miran la pantalla de vez en cuando al subir el tono el locutor narrando un gol o producirse la enésima bronca del VAR como envoltorio. Entonces, dejan de compartir la emisión en directo con el gadget de turno. Y se centran en la tele.
El futbol del futuro tendrá algo cercano a la ciencia ficción. Veremos a Leo Messi o a Benzema salir de la smart TV, entrando en el salón de las casas a modo de holograma para celebrar un gol contigo. Y te darán un abrazo. Los partidos en 3D impulsarán experiencias inmersivas gracias a la realidad virtual. Algunos apuntan que los partidos son muy largos y que se llegarán a vender derechos de televisión sólo de los últimos diez minutos.
Los clubes saben ya que incluso los aficionados que van a los estadios reclaman más cercanía. Quieren entrar en la grada desde su móvil en el túnel de vestuarios. De momento, estarán en el vestíbulo, pero pronto querrán llamar al timbre de la caseta y ver cómo viven sus jugadores en el descanso. Y será imparable.
La sociedad cambia. Los hábitos y costumbres evolucionan. Las cámaras de seguridad, por ejemplo, suplen a los humanos en las garitas de los cuarteles. La tecnología no pasa frío ni calor.

Así hubiera sido la Superliga: ¿Merecía la pena un torneo así?

Pero, ¿Es el nuevo consumo el motivo que motiva la sublevación de los grandes clubes de Europa? Evidentemente no. Es una idea fuerza. Un detalle más, que invita al debate de las organizaciones, donde al final lo que se dirime de verdad es una lucha cainita por el poder. Los clubes necesitan paladas de euros porque no pueden contener el gasto. Confiesan en privado que no lo pueden detener. Saben que es la única receta para sobrevivir, pero son insaciables, viven en una carrera sin fin por facturar y fichar, buscando ingresos por derechos de televisión hasta en otros planetas. Este modelo de la Superliga preveía, eso sí, un máximo de un 55 por ciento de gasto sobre los ingresos totales. Un fair play financiero de élite.
En ese escenario, la UEFA ahora incrementará el reparto de dividendos entre los clubes, sus dirigentes estarán un poco más felices con el aumento. Y los clubes esperarán con cautela un nuevo arreón secesionista en unos años. Volverán a la carga. Los clubes quieren dinero, pero sobre todo poder.
Los hinchas ingleses derrumbaron la Superliga. Joel Glazer, el dueño del Manchester United, pidió disculpas a los suyos. Los magnates americanos dirigen clubes de la Premier League a distancia. No supieron medir ni controlar la que se les venía encima. Los ejecutivos de la Premier se tiraron un triple inaudito. Y no anticipar y advertir en una mesa esa indignación social y política de Inglaterra a sus socios italianos y españoles, llama especialmente la atención.
Entretanto, LaLiga sigue viva, apasionante. El Real Madrid, con Benzema estelar en Cádiz este martes, no se rinde. Buena aparición además de Antonio Blanco. El Madrid va a pelear el título al Atlético de Madrid y al FC Barcelona hasta el último suspiro. El Sevilla FC de Julen Lopetegui es ambicioso. Y se incorpora al combate. Cuidemos entre todos nuestra Liga, posiblemente la mejor Liga del mundo.

"Peseteros", Cádiz recibe de uñas al Real Madrid por la Superliga

La Liga
Zidane sobre las polémicas arbitrales: "Cada vez que hablo, se monta un lío"
HACE 16 HORAS
La Liga
Big Data del Madrid-Sevilla: Valdebebas solo tiene un color especial (21:00)
08/05/2021 A LAS 17:46