Garantía de dominio de juego ante otro rival grande. Durante media hora de la primera parte, y en menor medida en el inicio de la segunda, el Real Madrid jugó como nunca en un campo tan complicado para los blancos. Habían ganado allí, pero nunca habían dado una sensación de un dominio tan continuado en el Camp Nou. No se tradujo en goles ni en una victoria, pero sí en una sensación de que para ganar a rivales directos y grandes en la pelea por los títulos, tienen que jugar muy bien y muy intensos para poder vencerles.
Modric, Isco y Kroos: Trabajo y talento para dominar a un rival. Durante esos buenos minutos de fútbol, el centro del campo fue capaz de eclipsar al del Barcelona y de tomar el control absoluto de la situación tanto en la creación de juego como en la destrucción. Buena presión arriba, muchos robos de balón y un juego de asociación y toque que por su rapidez, fue efectivo. Tal y como pidió Ancelotti tras caer en Bilbao.
Se recuperó la velocidad. Precisamente, uno de los principales puntos de mejora del Madrid tenía que ser ese. Ser capaces de pensar y ejecutar el juego a una mayor velocidad. El Madrid también tuvo espacios a la contra y solo la precipitación en los últimos pases evitaron ocasiones de gol más claras. Pero si los blancos corren, también mejoran de forma sobresaliente.
Clásico
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22/03/2015 A LAS 23:48

Cristiano Ronaldo

Fuente de la imagen: AFP

Capaces de desactivar a jugadores tan determinantes como Neymar y Messi. No puede decirse que fuera solo un éxito de la línea defensiva, y sí de esa presión en el centro del campo y de una mayor solidaridad de todo el equipo. Pero lo cierto es que pese a la falta de acierto de cara a gol de las dos grandes estrellas azulgranas, el Madrid encontró un camino para tapar los puntos fuertes de los principales hombres del Atlético en ese cruce de cuartos de Champions.
Cristiano, otra vez decisivo en un gran escenario. No está en su mejor momento, pero marcó y dispuso de dos ocasiones muy buenas para ser el héroe del partido. Se le acusó de fallar en grandes citas, pero esta vez no fue así en el Camp Nou. Y tiene mérito en un momento de claro bajón.
Benzema por fin asume protagonismo en un día señalado. Cuestionado constantemente por una posible falta de implicación, especialmente en estos choques de mayor exigencia, el delantero francés ofreció su mejor versión y estuvo a la altura. No marcó, pero suya fue la jugada del empate. Asumió su rol de estrella.
Pepe, el líder necesario para volver a activar la solidez defensiva. La defensa del Madrid quedó retratada por el fallo del marcaje en el 1-0 del Barça, obra de Mathieu. Pero Pepe dio un paso al frente y sostuvo la frágil línea de atrás blanca. Expeditivo, contundente pero sin ningún gesto de mal juego, y apoyando en todo momento a sus compañeros. Algo que se acabó notando en el buen rendimiento que ofrecieron Carvajal y Marcelo.

Pepe y Luis Suárez durante el Real Madrid-Barcelona

Fuente de la imagen: EFE

Nuestra opinión: Jugando de esta forma en diciembre, durante sus mejores días, el Madrid podría haber salido del Camp Nou con una victoria histórica. La realidad en marzo nada tiene que ver a la de diciembre, pero si Ancelotti y los suyos quieren retomar el buen camino, éste empezó en Barcelona.
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