Sevilla-Atletico: Historia de un gran desamor

Sigue a Eurosport en Google

En los últimos años, las revoluciones han subido hasta la descarga eléctrica en los duelos entre sevillistas y rojiblancos en el que se ha convertido en otro gran Clásico del fútbol español. En el Sánchez Pizjuán se vivirá una nueva batalla por conocer al segundo finalista de la Copa del Rey y ninguno quiere dar su brazo a torcer.

Eurosport

Fuente de la imagen: Eurosport

El Sevilla quiere marcar el primer gol de la vuelta de semifinales de la Copa del Rey. El conjunto hispalense ha pedido el apoyo de sus aficionados para el trascendental partido ante el Atlético de Madrid en el que tendrán que remontar el 2-1 del Vicente Calderón. Para ello, han publicado un vídeo en el que avisan a los rojiblancos del espectacular ambiente que registrará el Sánchez Pizjuán, respondiendo al vídeo atlético de la ida en el que el Mono Burgos 'convocaba' a la afición. Sin embargo, la historia de este enfrentamiento no es nueva.
Si se realizase una encuesta para conocer cuál es el enfrentamiento más tenso en España, dejando al margen el Real Madrid-Barcelona y algunos enfrentamientos regionales, puede que la respuesta más repetida apuntase al Atlético de Madrid-Sevilla. La rivalidad crece a pasos agigantados en los últimos años coincidiendo con las etapas de esplendor de uno y otro equipo.
Pero para conocer los primeros capítulos de esta particular batalla hay que remontarse algunos años. Varias décadas para ser más exactos. En el año 1936, madrileños y sevillanos se jugaban la salvación en la última jornada en el viejo Metropolitano. Con 2-3 para los andaluces, y una derrota de Osasuna en otro partido, el Atlético tuvo un penalti a favor y la opción de salvarse desde los once metros en el último minuto, pero el rojiblanco Chacho falló y los colchoneros realizaban su segundo descenso a los infiernos mientras el Sevilla salvaba la categoría.
Después, la Guerra Civil irrumpiría en España y también en el fútbol, salvando a su finalización a los rojiblancos. Quince años más tarde, en 1951, Sevilla y Atlético de Madrid volvían a disputarse un mismo objetivo, en este caso mucho más esperanzador: el título de Liga. Los atléticos vencieron esta batalla y levantaban al cielo su cuarto título de Liga, aunque en su enfrentamiento directo los sevillistas clamaron al cielo por un tanto anulado que les hubiera dado el campeonato.
Caparrós enciende la mecha
Pero si hay un precedente cercano que cambia la historia de los Atlético-Sevilla esas son las palabras de Joaquín Caparrós cuando ambos equipos estaban en Segunda división a principios de siglo. El técnico, por aquel entonces en el Sevilla, indicó en la 2000/01 que “ya sabemos que hay dos plazas para el ascenso, parece que el Atlético subirá por decreto".
El presidente del Atlético, Jesús Gil, no desaprovechó la oportunidad de contestar. Y se despachó a gusto: “Se están diciendo demasiadas estupideces. En Sevilla demuestran que están nerviosos. Se pensaban que iban a ganar la liga de calle y hasta el rabo todo es toro. Han demostrado ser malos perdedores. No entiendo cómo puede hablar Prieto de favoritismos al Atlético con las patadas que da en todos los partidos”. En aquella ocasión, subió el Sevilla y el Atlético se quedó otro año en Segunda.
Botellas, incidentes, partidos locos
Aquel cruce de declaraciones fue, sin quererlo, el detonante de una serie de enfrentamientos de máxima tensión que siguen protagonizándose cada vez que estos dos equipos saltan a un terreno de juego. Inolvidable, por ejemplo, fue un 0-1 para los sevillistas en el Calderón. Aquel día, los rojiblancos acabaron con nueve, el Sevilla falló dos penaltis, el malogrado Puerta marcó uno de sus últimos goles y el encuentro estuvo detenido casi un cuarto por el lanzamiento de una botella de whisky al guardameta Andrés Palop. Ahí es nada. También queda para el recuerdo el desagradable gesto de Pablo Alfaro con el canterano rojiblanco Toché.
Dos años después del ‘partido de la botella’, en 2008, ambas aficiones dieron la nota desagradable en los aledaños del Sánchez Pizjuán con una batalla campal que abrió el debate de la seguridad en los campos. Dos aficionados del Atlético eran apaleados mientras aficionados sevillistas grababan las escenas con su teléfono móvil. En el otro bando, los sanitarios tenían que atender a un sevillista herido de arma blanca.
La Final de Copa tranquiliza los ánimos
Fue en 2010 cuando ambos conjuntos protagonizaron el mayor duelo entre ambos de la historia reciente. Sevilla y Atlético de Madrid se jugaban la Copa del Rey en el Camp Nou y, en esta ocasión solo se habló de fútbol. El Sevilla se llevó el título y la afición atlética agradeció a los suyos el esfuerzo y el agradecimiento por la Europa League que habían conquistado siete días antes en Hamburgo.
Antes de aquel partido, los departamentos de márketing de uno y otro equipo hicieron su particular enfrentamiento previo con dos campañas de publicidad que parecían ‘picarse’ como si de los propios jugadores se tratase. El ‘Vamos a soñar más fuerte’ del Atlético fue rápidamente contestado por un ‘No dejemos que nos copien nuestros sueños’, desde la capital andaluza.
Último capítulo
En El Pizjuán se vivirá el último episodio de esta historia. Después de algunos desagradables cánticos en los últimos partidos ligueros por parte de los radicales de uno y otro equipo, toca volver a hablar de fútbol. Sevilla y Atlético de Madrid jugarán el partido de vuelta tras 90 minutos de locura en el Vicente Calderón que, para no perder la costumbre, se saldó con tres expulsados, tres penaltis y una victoria por la mínima de los de Diego Pablo Simeone. En Sevilla ya lanzan el mensaje: ‘Os estamos esperando’.
Únete a Más de 2 millones de usuarios en la app
Mantente al día con las últimas noticias, resultados y deportes en directo
Descargar
Compartir este artículo
Anuncio
Anuncio