La CONMEBOL no atendió a las peticiones de Boca Juniors y resolvió que el partido se disputará el 8 o 9 de diciembre en sede aún por decidir (fuera de Argentina). Tras conocer dicha decisión el presidente de Boca Daniel Angelici, presente en dicha reunión, atendió a los medios a la salida de la misma para confirmar su postura.
"Nos comunicaron que el Comité Ejecutivo decidió que en principio el partido se juega, recibimos esa notificación que implica hacerse cargo de la organización en caso de jugarse, aspiro a que el tribuna nos dé respuesta con fundamentos, no nos vamos a adelantar pero no aceptamos jugar hasta que el tribunal se manifieste, con argumentos, creemos que Boca tiene razón y veremos qué si no estamos de acuerdo iremos al Tribunal de Apelaciones, agotaremos las vías administrativas dentro de la CONMEBOL, una vez terminada, si tenemos que ir al TAS, vamos a ir", aseguró.
Angelici ratificó la decisión de Boca de no jugar y ganar la Copa Libertadores por la descalificación de River Plate, aunque para ello esperan las diferentes decisiones de los tribunales por los que debe pasar el conflicto. Primero el Tribunal Disciplinario de la propia CONMEBOL debe decidir sobre lo anunciado por la organización. Dicho fallo debería conocerse en principio este jueves 29 de noviembre. Posterioremnte, como comentó el presidente de Boca, podrían recurrir a instancias mayores incluso al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS, por sus siglas en inglés).

La final River-Boca se jugará el 8 o 9 de diciembre, en sede por fijar fuera de Argentina