"La pelota no se puede parar, tenemos todos que ver cómo podemos poner las condiciones para jugar", señaló Infantino en una rueda de prensa en Buenos Aires, donde participa de actividades en torno a la cumbre del G20.

El máximo representante del organismo del fútbol mundial se enteró en el mismo acto de la petición de River Plate a la Conmebol de no jugar en la capital española. "Yo no lo sabía. La Conmebol va a tener que tomar una decisión. Mi convicción personal es que siempre se tiene que jugar", remarcó.

Antes, había declarado la necesidad de que el encuentro "sea de verdad una fiesta del fútbol sudamericano".

"Se jugará en Madrid, que también es un poquito Sudamérica quizás, pero espero que sea algo que marque un antes y un después en el fútbol", había dicho antes de la negativa de River.

Sobre los graves incidentes que desembocaron en todo este problema, ha destacado que el de los ultras es todavía un problema muy presente en el fútbol, “tenemos que trabajar juntos en esto", subrayó.