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Blog Vintage: El rapto de Di Stéfano arruinó la Pequeña Copa del Mundo

Blog Vintage: El rapto de Di Stéfano arruinó la Pequeña Copa del Mundo

El 17/12/2014 a las 13:31Actualizado El 13/12/2016 a las 23:32

Estamos inmersos en plena disputa de una nueva edición del Mundial de Clubes cuando llega el momento en Vintage Club de Fútbol de rememorar uno de los episodios más dramáticos, el secuestro en Caracas de Alfredo di Stéfano, hecho que, a su vez, arruinó la disputa de la Pequeña Copa del Mundo de Clubes (PCdMdC), el precedente de la competición global.

Y es que antes de la Copa Intercontinental, de la posterior Toyota Cup en Japón y el actual formato del Mundial de Clubes de la FIFA, el fútbol ya se había puesto de acuerdo en enfrentar a los dos continentes dominadores, Europa y Suramérica, para determinar el mejor club mundial de cada año.

Nació en Venezuela, por el impulso de empresarios locales amantes del balompié, la Pequeña Copa del Mundo, un intento de emular al Mundial de selecciones nacionales que tanto impacto había causado en el balompié con las ediciones de 1930, 1934, 1938 y 1950.

Y se invitó a jugar (el torneo era de carácter amistoso) a los mejores clubes suramericanos y europeos entre sí entre 1952 y 1957, cinco certámenes que vieron como campeones al Real Madrid (de la primera y penúltima edición), Millonarios, Corinthians, Sao Paulo y FC Barcelona.

Laszlo Kubala

Laszlo KubalaImago

Entonces, la aparición en el Viejo Continente de la pujante Copa de Europa restó trascendencia y operatividad a la PCdMdC, que dejó de disputarse hasta su retorno en 1963, cuando la inversión local pretendía relanzar el torneo bajo el nombre del Trofeo Ciudad de Caracas. Se contrató al Real Madrid con Alfredo di Stéfano todavía a la cabeza y se produjo un hecho que conmocionó al mundo: el secuestro de la estrella argentina.

Falsos policías

Así, el 24 de agosto de 1963, dos hombres que se hicieron pasar por policías sacaron del hotel de concentración del Real Madrid en Caracas a Di Stéfano, al que intimidaron hablándole de una investigación contra el tráfico de drogas, y lo recluyeron durante dos días más hasta su puesta en libertad sin daño alguno. Era una acción política de jóvenes miembros de la guerrilla urbana Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Venezuela para llamar la atención en su lucha contra el régimen local.

Di Stéfano realmente pasó miedo esas 70 horas de cautiverio, “pensaba que en cualquier momento venía alguien a pegarme un tiro”, aunque mató las horas jugando al dominó y al ajedrez con sus secuestradores, quienes, incluso, asistieron a la rueda de prensa en la embajada española posterior a su liberación. Se recuerda en Venezuela como un acto exitoso de propaganda contra el régimen socialdemócrata del momento, pero para el jugador fue una experiencia aterradora: “Lo que prefiero es no tratar siquiera de averiguar por qué me han raptado”.

El torneo, herido de muerte, se siguió jugando hasta 1975, pero ya sin los principales campeones de ambos continentes e, incluso, la edición final la ganó una selección, la de Alemania Democrática. El Valencia y el Athletic ganaron el trofeo en 1966 y 1967.

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