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Del Bosque y Prandelli
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Publicado 29/06/2012 a las 21:37 GMT+2
Dirigir desde el banquillo una final de la Eurocopa es el sueño de cualquier entrenador. Pero para llegar hasta allí, tanto Vicente del Bosque como Cesare Prandelli han tenido que superar momentos muy difíciles. La clave de su éxito está, quizás, en no desfallecer en los momentos difíciles.
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Fuente de la imagen: Eurosport
Vicente Del Bosque, después de toda una vida en el Real Madrid y de entrenar a todas las categorías inferiores del club, se llevó la desilusión más grande de su vida cuando, en junio de 2003, un día después de que el equipo blanco consiguiera su 29 título de Liga, el club le dijo que no le renovaba el contrato.
La 'puñalada' fue más dolorosa incluso al decir Florentino Pérez que notaba "síntomas de agotamiento" y que era el momento de buscar un entrenador para la primera plantilla "más tecnificado desde el punto de vista de la estrategia y de la táctica".
Después de ganar dos campeonatos de Liga, dos Copas de Europa y una Intercontinental con el Real Madrid, Del Bosque fichó por el Beşiktaş turco, donde no le fue nada bien y fue destituido. Posteriormente, entró a formar parte del organigrama técnico del Cádiz de la mano de Arturo Baldasano, también con poco éxito.
Entonces, le llegó la llamada de la selección española tras la decisión de Luis Aragonés de marcharse y su historia de éxito es por todos conocida.
Prandelli, un luchador
La vida de Cesare Prandelli ha sido si cabe más difícil que la de Del Bosque. Huérfano de padre desde los 16 años, el seleccionador italiano ha tenido una vida personal muy dura en la que ha tenido que superar un cáncer y el fallecmiento de a su mujer después de una larga enfermedad.
Prandelli no dudó en renunciar al banquillo de la Roma en la temporada 2004-2005 para cuidar de su esposa Manuela Caffi, que recayó de su enfermedad dos años más tarde, dejándolo solo y al cuidado de sus dos niños. Su carrera como jugador también estuvo marcada por pruebas muy duras: a los 32 años se vio forzado a retirarse por una lesión de rodilla y fue protagonista del drama de Heysel, en Bruselas.
Una final maldita
Cesare Prandelli jugó los seis últimos minutos de aquella final de la Copa de Europa de 1985, en la que su equipo, la Juventus, se proclamó campeona de Europa. Pero desgraciadamente ese encuentro pasó a la historia por la muerte de 39 personas en el estadio.
Ahora, tras sacar a Italia del abismo y luchar con un fútbol envuelto en líos de amaño de partidos, tiene la oportunidad de proclamarse campeón de Europa si gana a España en la final de la Eurocopa.
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