Bilbao, 27 ene (EFE).- Las instalaciones de Lezama, corazón y alma de la singular filosofía del Athletic Club, cumplen este miércoles 50 años desde que el 27 de enero de 1971 se iniciara el camino de un proyecto pionero en el fútbol español y referente a nivel europeo y mundial en la formación de futbolistas.
El entonces presidente, Félix Oraá, fue el encargado de poner en marcha una idea que respondía a la necesidad de reunir en un mismo espacio de entrenamiento al equipo profesional, que hasta entonces trabajaba en San Mamés, al Bilbao Athletic y a los juveniles e infantiles.
El club compró unos terrenos en Lezama, localidad vizcaína del Txorierri a unos 15 kilómetros de Bilbao, para construir tres campos de entrenamiento, vestuarios, un gimnasio y habitaciones para realizar las concentraciones del primer equipo.
Eurocopa 2020
La España de Luis Enrique: Sin credibilidad en las áreas
HACE 6 HORAS
Los métodos y la estructura creada por el Athletic sirvieron como ejemplo a otros clubes, como el Sporting de Gijón.
Pocos años después, tras una visita de sus responsables, se crearon las instalaciones de Mareo prácticamente como una copia de Lezama, como recordó hace unas semanas a su llegada a Bilbao el nuevo técnico del Athletic, Marcelino García Toral, formado en la cantera sportinguista.
Los frutos del trabajo de formación comenzaron a dar sus frutos a finales de esa década de los 70. Santi Urkiaga, uno de los pilares del Athletic campeón de 1983 y 1984 y mundialista en España'82, se convirtió en el primer futbolista en alcanzar el primer equipo tras pasar por todas las categorías formativas en Lezama.
Curiosamente, el exjugador de Sestao, captado en un torneo en abril de 1971 con 13 años, sigue después de medio siglo estrechamente vinculado a Lezama como responsable de logística de las instalaciones coronadas desde hace cinco años con el emblemático arco de San Mamés.
El respeto por la tradición y las figuras emblemáticas del Athletic queda reflejado además en los bustos erigidos en dos puntos clave a leyendas como Telmo Zarra y Piru Gainza y la placa ubicada en los bajos de la tribuna que lleva el nombre del 'Gamo de Dublín' en homenaje a Oraá, "impulsor de Lezama como base de nuestra filosofía, única en el fútbol mundial".
En estas cinco décadas ha sido miles los chicos, y desde hace unos años también chicas, que se han pasado por la academia rojiblanca convertido en un centro de formación integral dotado de técnicos y especialistas enfocados al desarrollo deportivo y personal de los jóvenes talentos.
Aquella pequeña infraestructura de 1971 ha dado paso a día de hoy a un moderno centro del alto rendimiento de 13 hectáreas con ocho campos, cuatro de hierba natural y otros cuatro sintéticos, que tienen a su disposición, además de la primera plantilla, 17 equipos de formación. Cuatro de ellos femeninos.
Pero Lezama no para de crecer. El último paso ha sido la construcción del nuevo hogar del primer equipo, un edificio de tres plantas inaugurado hace apenas una semana cuya finalización ha dado paso a las obras de la residencia de jugadores que se levantará en el todavía edificio principal.
Un paso más en la adaptación a los nuevos tiempos de un proyecto con medio siglo de vida que trata de mantener intacto el espíritu de la piedra angular de la filosofía rojiblanca de contar con futbolistas propios y nacidos o formados en clubes vascos.
Copa América
Siete jugadores de Chile organizaron una fiesta con mujeres en el hotel
HACE 7 HORAS
Segunda – Liga123
Girona-Rayo Vallecano: Equipo y remontada de 1ª
HACE 7 HORAS