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Los retos de José Manuel Rodríguez, el nuevo ‘ministro olímpico’ madridista que olvidó el deporte

Los retos de José Manuel Rodríguez, el nuevo ‘ministro olímpico’ madridista que olvidó el deporte
Por EFE

El 13/01/2020 a las 17:45Actualizado El 13/01/2020 a las 18:00

La Ley del Deporte, con un anteproyecto aprobado hace once meses, y los Juegos de Tokio del próximo verano marcarán la agenda del ministerio de Cultura y Deporte. José Manuel Rodríguez olvidó el deporte en su primer 'post' pero dejó claro que luchará por este asunto en su recién estrenada cartera. Madridista y apasionado del baloncesto, tiene por delante retos muy complejos.

Aprobado por el Ejecutivo el 2 de febrero de 2019 y con las 151 aportaciones de todos los sectores afectados ya presentadas, el texto que pretende renovar la ley de 1990 es uno de los primeros deberes que afrontará el equipo del nuevo ministro, José Manuel Rodríguez Uribes. La presencia en el texto de medidas para fomentar el deporte femenino e inclusivo son parte de las novedades de una ley, que contó con el respaldo tanto del resto de partidos políticos como de las federaciones, los comités Olímpico y Paralímpico, las ligas y las asociaciones de deportistas para su elaboración.

En su primer post en redes sociales el nuevo ministro olvidó mencionar el deporte, uno de los apartados que más 'tareas' le ocupará en los próximos meses por culpa de la nueva Ley del deporte a medio aprobar y por los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

El nuevo ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, recibió de manos de su predecesor, José Guirao, el encargo de "mejorar" el borrador del anteproyecto de Ley del Deporte, en el que su equipo trabajó la legislatura: "Tenemos un borrador de anteproyecto de ley que hay que mejorar tras el diálogo con los diferentes sectores", dijo Guirao en el acto de intercambio de la cartera ministerial con su sucesor.

Pero la inclusión del famoso artículo 90.2 generó polémica e hizo que el texto se ganara tras su presentación el apelativo de ley "anti Tebas", pues el citado epígrafe impide que una liga profesional pueda adquirir, explotar o comercializar los derechos audiovisuales de otras federaciones. El anterior ministro, José Guirao, justificó la medida para proteger a las federaciones pequeñas y evitar la creación de monopolios. "No se prohíbe el patrocinio sino la compra de derechos audiovisuales de unos sobre otros. La base del artículo no es anti Tebas ni anti nadie. No se puede mezclar patrocinio puro y duro con derechos de imagen que es algo comercial y diametralmente opuesto", defendió.

Ahora Rodríguez tendrá que terminar de conseguir que todos estén satisfechos con esa ley. El ministro señaló que deseaba dar a su mandato "una visión complementaria con los valores que", dijo, "nos sirven para convivir en libertad y en paz".Su pauta de trabajo será, afirmó, "escuchar, dialogar y encontrar acuerdos". El nuevo titular de Cultura y Deporte encontrará en su despacho las 151 aportaciones cursadas durante el periodo de audiencia e información pública por todos los afectados, con los que los contactos en busca del consenso. Gran parte de las aportaciones (80) fueron de las federaciones deportivas como las que forman parte de ADESP, donde no está Fútbol, que pidieron la supresión del citado artículo 90.2 y un sistema de financiación del deporte más allá de la subvención pública. Tarea del ministro con ayuda del Consejo Superior de Deportes.

Madridista y apasionado del baloncesto

Rodríguez Uribes bromeó en su primer discurso como ministro con su condición de madridista. Desveló que al advertirle de ello al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, éste le dijo: "esto prueba lo tolerante que soy". "Ahora tendré que dejar de ser madridista y elevarme por encima de esta condición para ser neutral", añadió.

Aspectos legislativos aparte, el nuevo ministro se topará con los últimos preparativos de los Juegos de Tokio 2020, una cita para la que España tiene 158 deportistas ya clasificados y en la que las 17 medallas logradas en Río 2016 -7 de oro, 4 de plata y 6 de bronce- serán una marca a batir.

Españoles clasificados para Tokio 2020

El deporte español contó en 2019 con una partida próxima a los 204 millones de euros, un 5,24 % más que el año anterior, y las federaciones esperan conocer cuanto antes el monto del que dispondrán en este 2020. Organizativamente el deporte español contempla en su horizonte varios retos de peso, como una candidatura olímpica de invierno y un mundial de fútbol. Barcelona-Prineos para 2030, 2034 o 2038 es una de las ciudades que el Comité Olímpico Internacional (COI) incluye entre las interesadas, Igualmente en trámite de proyecto se encuentra el que podría ser el segundo Mundial de Fútbol en España tras aquel ya lejano de "Naranjito" en 1982. La Federación Española de Fútbol (RFEF), que acaba de celebrar en Yeda (Arabia Saudí) la Supercopa, ya ha dejado constancia de forma conjunta con Portugal de esta aspiración que necesita el respaldo político y la diplomático.