Hay un jugador que ya había ganado el partido en Manchester independientemente del resultado. Sergio Ramos. El de Camas no estuvo sobre el césped por sanción y eso condicionaba todo lo que pase en el partido. Porque Ramos es mucho más que el capitán del Real Madrid. Es el hombre que saca la pelota desde atrás, el que habla con el árbitro, es el lanzador de penaltis, el que mejor ataca los balones parados, es el segundo goleador del equipo... Y es todo eso en plena renovación de su contrato con el Real Madrid con 34 años.

Los Ramos, Sergio y su agente y hermano René, tienen la sartén por el mango en esta ocasión. Lejos queda aquella renovación en la que Sergio exigió cinco temporadas a diez millones netos y Florentino utilizó todo su arsenal mediático en contra del central y de su hermano e intermediario. Aquel célebre encuentro que terminó con un cruce de pareceres elevando el tono y la salida destemplada del futbolista y su agente de la reunión. Al final Ramos ganó el pulso y logró el contrato que perseguía. Pero la relación entre Florentino y Ramos ha vivido momentos realmente tensos.

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Hoy Sergio, lejos de ser un jugador que haya perdido el protagonismo con el paso de los años, es el líder del vestuario y el hombre al que todos escuchan dentro y fuera del campo. Sergio es el Messi del vestuario blanco. Nada pasa sin que él lo sepa, opine o negocie como portavoz de la plantilla.

Se sabía que el Real Madrid le echaría en falta. Guardiola había trabajado la presión alta para poner en apuros a dos centrales que son más marcadores que libres como Varane y Militao. Jugadores que no están acostumbrados a ser la primera opción en la salida de balón desde atrás y que tienen un rol complementario cuando Sergio está en el césped. Y ocurrió lo previsible en una jugada en la que los delanteros locales apretaron a Varane y le robaron la pelota para nogtar el 1-0.

Cayese o no el Real Madrid su ausencia era decisiva. Florentino se ha curado en salud advirtiendo el día del alirón liguero que “Ramos estará en el Real Madrid toda la vida”. Mejor negociar a buenas que tensando la cuerda como en anteriores renovaciones.

Si el Real Madrid pasaba, Sergio Ramos estaría en Lisboa (otra vez Ramos y Lisboa), para jugar los cuartos y quién sabe si alzar otra Champions. Ocurrió lo contrario y René Ramos se sentará con Florentino para cerrar la renovación de su hermano, que será el mejor pagado de la plantilla, sabiendo que es insustituible en estos momentos en el Real Madrid. Gana Ramos sí o sí.

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