Fácil o difícil

Fácil o difícil

El 20/06/2017 a las 11:07Actualizada

De nuestro socio elperiodigolf.com

Ya hemos visto y vivido el segundo Grande del año, el U.S. Open, y aunque poco ha tenido que ver con las ciento dieciséis ediciones anteriores, creo que el espectáculo ha sido fantástico.
Parece sinónimo de Abierto de los Estados Unidos un torneo en el que los jugadores sufran por las condiciones ambientales y, sobre todo, por las condiciones en que la USGA presente el campo, que además debe ser un infierno en sí mismo. Parece que si no acaban todos sobre par, salvo quizás el ganador que puede bajar un par de golpes del par del campo, no es un verdadero U.S. Open, y me permito defender esta edición porque yo he disfrutado con la competición como en otros abiertos, sin sufrir a mi vez por los malos ratos que se hace pasar a los profesionales.
Una de las razones que se aducen siempre para extremar la dificultad de este Open es que hay que conseguir una competitividad enorme y que quien gane lo merezca de verdad. Estoy de acuerdo con que el ganador debe merecerlo, pero no creo que el merecimiento o la competitividad sea menor si el resultadoes bajo. Así, por ejemplo, ¿preferiríamos una final de la NBA en que los partidos acabaran quince a veinte?
Aparte de que sería intragable un partido de cuatro cuartos con tal cantidad de fallos para dejar el marcador con esos resultados, creo que nadie hablaría de la extrema competitividad de esa final. Por una razón parecida prefiero torneos en que los jugadores demuestran su maestría, que es lo que quiero ver cuando disfruto de torneos profesionales. Para ver desastres me basta con mis propios partidos y una vez más constato que no disfruto más si mis compañeros de partido sufren y juegan de pena.
También me atrevería a decir, un día es un día, que el campo no me ha parecido tan fácil, más bien creo que tenía unos "bunker" generalmente muy complicados y un "rough" alto para echarse a llorar. Es cierto que en la mayoría de las salidas había por delante una calle amplia y que los greenes eran nobles, y parece que la organización contaba con un viento asesino que al final no se presentó. Eso sí, en la lista de jugadores que no pasaronel corte se cuentan siete ganadores de este torneo y otros cuatro o cinco vencedores de otros Grandes. En fin, una parte importante de mi opinión vendrá, seguramente, de las ganas de ver Grandes que me consumen, pero lo que es seguro es que tengo derecho a opinar como tú o como cualquiera, y ya empiezo a pensar en el Open que se celebrará dentro de un mes y que seguro que resultará apasionante como todos los años.
En definitiva, felicitemos fuertemente a Bruce Koepka, porque ha merecido la victoria y empecemos a pensar en el futuro, que seguro que será digno de ver.

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