El equipo de EE.UU.

Uno por uno. Te presentamos a todos los integrantes del equipo de Estados Unidos que participará en el Ryder Cup 2006.

Eurosport

Fuente de la imagen: Eurosport

EQUIPO ESTADOUNIDENSE
Capitán:
Tom Lehman
En tres presencias como jugador en la Ryder, todas ellas en la segunda mitad de los '90, Tom Lehman sólo pudo conquistar una victoria global, la de 1999. Tom Lehman es un jugador “contemporáneo”, en palabras del mismo Tiger Woods. Conoce el juego, fue número 1 del mundo, conoce la competición y, sobre todo, ha jugado con casi todos los miembros de su “combinado” y contra algunos de los rivales (en Ryder, sin ir más lejos, se ha enfrentado de manera directa a Montgomerie, Olazábal, García, Clarke y Westwood). Porque el “combinado” estadounidense no ha sido un verdadero equipo en las últimas ediciones. Ése es su gran reto como capitán. Como elecciones, Lehman ha optado por dos jugadores veteranos. Tom Lehman cuenta con los tres mejores jugadores del mundo (Woods, Furyk y Mickelson), con seis excepcionales golfistas y con, al menos, un par de grandes incógnitas.
Tiger Woods
El Tigre es, ahora más que nunca, el número 1 del mundo. La reciente muerte de su padre, Earl Woods, no sólo ha ofrecido al mundo al Tiger más humano, sino también al más infalible. Tiger Woods ha ganado sus últimos cinco torneos en Estados Unidos y ha desembarcado en Europa con la firme intención de hacer equipo. Sus resultados en Ryder no son dignos de su nombre: sólo 8 puntos en 20 partidos. Ésta vez más que nunca, intentará dejar a un lado su mala relación con Phil Mickelson (casi seguro, no volverá a formar pareja con él) para, juntos, oponer calidad al espíritu de equipo europeo. Tiger ya tiene 53 victorias PGA (más que nadie a su edad) y 85 en todo el mundo. Juega poco, pero gana el 25 % de los torneos por los que aparece. Para mantener el porcentaje también en Ryder, necesita un triunfo de Estados Unidos.
Phil Mickelson
La combinación Mickelson-Woods no funcionó en Oakland Hills. Phil Mickelson comenzó la temporada a lo grande, con su segundo triunfo en Augusta, e incluso parecía amenazar, si acaso de lejos, el liderato mundial de Tiger. Pero después todo cambió. La derrota en el último hoyo del US Open, con regalo en forma de Major para el australiano Geoff Ogilvy, le dejó tocado. Desde entonces, no ha vuelto a ganar. A sus 36 años, Mickelson va a jugar su sexta Ryder Cup. Se récord hasta ahora (como el de casi todos los jugadores estadounidenses de las últimas ediciones) tampoco es del otro mundo: 10.5 puntos de 20 posibles. Suele ganar los puntos individuales, pero es mal jugador de equipo. Su clase, sin embargo, es indiscutible.
Jim Furyk
Tal y como ocurre con muchos jugadores europeos (también es el caso de Tiger Woods en Estados Unidos), Jim Furyk llega en, quizá, el mejor momento de su trayectoria deportiva. Furyk apenas ha ganado tres torneos PGA desde la última Ryder, pero casi siempre que sale está en condiciones de luchar con los primeros. Le falta suerte, a veces le ha sobrado la presencia de Tiger. Este año, Jim Furyk fue segundo en un US Open que, ya que no fue de Mickelson, debió ser suyo. Lo hizo fenomenal en el Abierto Británico y ha conseguido un reciente y contundente triunfo, el duodécimo de su carrera, en Canadá. En la Ryder, sin embargo, sus números son pésimos. Sólo ha ganado un partido en parejas y sólo rinde en los individuales. 5 puntos de 15 posibles.
Chad Campbell
A estas alturas, el golfista texano es un reconocido superclase del circuito estadounidense. Tres victorias le avalan, todas en los tres últimos años. En 2006, fue segundo en el Sony Open, ganó la semana siguiente el Bob Hope Classic y después consiguió 3 top-5 más, incluyendo un tercer puesto en Augusta. Todo eso le ha valido para sumar más de 2 millones y medio de ganancias y pasar buena parte de la temporada entre los diez primeros de la lista de ganancias. Su única presencia en la Ryder fue la de 2004 en Michigan, también de infausto recuerdo para él.
David Toms
Cercano ya a la cuarentena, David Toms se confirma temporada tras temporada como uno de los quince mejores jugadores del mundo. Desde 2002 no falla a su cita con la victoria en el circuito PGA (ya suma un total de 12, incluido el PGA Championship de 2001). Pese a su gran nivel durante años, Toms sólo ha participado en las dos últimas ediciones de la Ryder (2002 y 2004), manteniendo un nivel muy por encima de la media entre sus compatriotas (4.5 de 8 puntos posibles).
Chris DiMarco
Fenomenal competidor, pateador milagroso, DiMarco ha conseguido ganarse por sí mismo una plaza en el equipo estadounidense tras un inicio de temporada difícil por culpa de un accidente practicando esquí en el mes de marzo. Tom Lehman insinuó que para los intereses del equipo la recuperación de DiMarco era fundamental. Su buen final de temporada le ha bastado. Chris Di Marco no gana en el circuito PGA desde 2002 (sí ha triunfado en alguna incursión fugaz en Europa), pero en los grandes ha peleado repetidas veces con Tiger Woods. Augusta es su campo favorito, pero en el K Club se le reserva un papel estelar. Oakland Hills fue el escenario de su primera y más que decente (a título personal) Ryder Cup.
Vaughn Taylor
Si los seis primeros jugadores estadounidenses son indiscutibles figuras, a partir del séptimo surgen las dudas. Vaughn Taylor debutará en la Ryder Cup a pesar de no haber brillado en el circuito PGA. Sus dos únicas victorias datan de 2004 y 2005, ambas en el mismo torneo menor de Reno. Su aparente consistencia (varios top-tens de cierto nivel) se ve ensombrecida por cierta facilidad para fallar el corte (8 fallos en 23 torneos). Golfista equilibado, sabe ir de tee a calle y de calle a green. También patea con solvencia, aunque su principal virtud está en el juego corto. Pese a todo, su rendimiento en el K Club no deja de ser una gran incógnita.
J.J. Henry
Formidable pegador (tal y como se estila ahora mismo en el circuito), J.J. Henry ha entrado a formar parte por primera vez del equipo estadounidense de la Ryder gracias a su gran victoria en casa, en el estado de Connecticut, en el Buick Championship. Ésa fue su primera y hasta ahora única victoria en el circuito PGA. No ha necesitado más. Entre la élite norteamericana cada vez se cuelan más ganadores foráneos. Por tanto, una victoria de un no-habitual en año de Ryder es casi sinónimo de ganarse un puesto en el equipo. Su rendimiento, también una incógnita.
Zach Johnson
Tercer debutante del equipo. Jugador correcto, muy fiable en la mayoría de los aspectos del juego, aunque con menor pegada que Taylor o Henry. Las virtudes de Johnson son la precisión y el juego corto, también su consistencia. Sólo tiene una victoria PGA (Bell South Classic de 2004), pero sus resultados, año tras año, parecen asegurar que la segunda está cada día más cercana. A sus 30 años, ha conseguido hacerse un hueco en el circuito norteamericano (en 2003, aún hubo de visitar el Nationwide Tour). Si soporta la presión, puede hacerlo bien en un campo de las características del K Club, donde cualquier error penalizará muchísimo.
Brett Wetterich
Cuarto y último debutante del equipo. Su evolución, pese a contar ya con 33 años, es aún más reciente que la del propio Zach Johnson. Wetterich aún deambulaba por el Nationwide Tour en 2004. En 2006 consiguió un triunfo de gran prestigio, el Byron Nelson Championship. Y, como ocurre con J.J. Henry, esa victoria, unida a cierta regularidad, le ha bastado para formar parte del equipo estadounidense por méritos propios. Wetterich es un pegador descomunal, de los más fuertes del mundo. Su mayor defecto está en los greenes. En campos que no le son propicios (y el K Club puede ser uno de ellos), Wetterich ha mostrado esta temporada grandes carencias. De hecho, ha fallado casi el cincuenta por ciento de los cortes de 2006 (en 2005 fueron 10 superados en 28 torneos jugados…). En principio, es la mayor incógnita de las tres o cuatro grandes incógnitas del equipo estadounidense.
Stewart Cink – elección del capitán
Las dos elecciones de Tom Lehman siguen un mismo patrón: la necesidad de darle veteranía, consistencia y serenidad al equipo estadounidense. Esas cualidades pueden definir a Stewart Cink, un jugador completo, buen pegador, fenomenal jugador de hierros, excelente pateador… Su temporada 2006 no ha sido la mejor, pero ha mostrado sus principales virtudes: sólo cuatro cortes fallados, casi dos millones y medio de dólares en ganancias… y un espectacular duelo, con play-off incluido, frente al mejor Tiger Woods en el Invitational de los campeonatos del mundo. Pese a no ganar desde 2004, solidez garantizada. Tercera Ryder Cup.
Scott Verplank – elección del capitán
A sus 42 años, Scott Verplank jugará la segunda Ryder Cup de su carrera (la primera fue en 2002) con el convencimiento en su propio juego como principal arma. Verplank, como muchos otros veteranos (Corey Pavin es el mejor ejemplo), trata de suplir sus carencias físicas (imposible alcanzar las distancias actuales) con un amplio repertorio de recursos. Tiene cuatro victorias PGA (la última data de 2001, en Canadá) y ha ganado casi 18 millones de dólares en su trayectoria en el circuito. Responde a la perfección al perfil buscado por Tom Lehman: sólo cuatro cortes fallados en 2006, cuatro top-tens y nueve top-25.
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