España "doma" el bronce

Beatriz Ferrer-Salat ha logrado la medalla de bronce en doma individual, con la monta de Baeuvalais. Un diploma, ha logrado en la misma disciplina, con la octava plaza, Rafael Soto, con Invasor. El oro ha sido para la holandesa Ansky Van Grunsven, con Salinero, y la plata para la alemana Ulla Salzgeber.

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Beatriz Ferrer-Salat ha logrado la medalla de bronce en doma individual, con la monta de Baeuvalais. Un diploma, ha logrado en la misma disciplina, con la octava plaza, Rafael Soto, con Invasor. El oro ha sido para la holandesa Ansky Van Grunsven, con Salinero, y la plata para la alemana Ulla Salzgeber.
Atenas, 25 agosto.- La amazona española Beatriz Ferret-Salat logró la medalla de bronce del concurso individual de doma de los Juegos de Atenas a la plata que había obtenido por equipos, y que suponen el mejor resultado de España en una disciplina dominada por jinetes del centro y el norte de Europa. La extraordinaria cosecha de la española a lomos de su inseparable "Beauvalais" encumbra a una disciplina de la que el deporte español no estaba acostumbrado a nutrirse de medallas hasta ahora. Con sus dos preseas, Ferrer-Salat pasará a la historia como una pionera de la doma en España.
La amazona de Barcelona mantuvo hoy la tercera posición a la que había llegado tras las dos primeras pruebas y con ella se ganó el derecho a subir al podio (76.667 puntos). Por delante, la holandesa Anky van Grunsven sobre "Salinero" (79.278 puntos) adelantaba en la clasificación a la alemana Ulla Salzgeber sobre "Rusty" (78.833) y repetía así el oro conquistado hace cuatro años en Sydney. Van Grunsven culminaba así un duelo personal con Salzgeber, pese a que la germana partía con una ventaja considerable. La amazona holandesa estuvo varios meses sin poder competir a causa de una lesión en las piernas, pero marcó su vuelta a la doma de forma brillante. Más allá de los escarceos entre las dos favoritas, la invitada sorpresa del podio fue Ferrer-Salat, una amazona que ha irrumpido con fuerza en el panorama internacional y que empieza a no ser una extraña en los primeros puestos de las competiciones internacionales.
La suya es una aventura de obstinación, la que tuvo Ferrer-Salat para entrar en el Olimpo de la doma junto a "Beauvalais", un caballo de raza alemana en el que sólo ella creía cuando la amazona lo compró con la intención de ganar torneos. "Desde el primer día que lo monté conectamos perfectamente. Es un 'crack', pero hay que saber interpretarlo", afirmó Ferrer-Salat, emocionada con su segunda medalla que le hizo derramar unas lágrimas en el podium del centro olímpico de hípica de Markopoulo, a las afueras de Atenas. Como ya hiciera tras ganar la plata por equipos, la deportista dedicó su medalla a su padre, el fallecido ex presidente del Comité Olímpico Español (COE) Carlos Ferrer-Salat.
La ceremonia de entrega de medallas culminó una jornada que Ferrer-Salat no olvidará. La amazona acudía en la tercera plaza a la última prueba, el Gran Premio de estilo libre, un concurso con música en el que la perfección de los movimientos técnicos tiene tanta importancia como la plasticidad de la coreografía, todo ello visto con la mirada subjetiva de los jueces. Un problema con las herraduras del caballo impidió a Ferrer-Salat crear una nueva coreografía, por lo que la amazona saltó a la pista con la misma con la que había conquistado la segunda posición en los Juegos Ecuestres Mundiales de Jerez de la Frontera hace dos años. Eso era lo que más preocupaba a Ferrer-Salat en las horas previas al concurso, que los jueces valoraran de forma negativa que repitiera actuación.
Pero contó más la precisa puesta en escena, manchada sólo por un error de última hora que redujo un tanto la nota de la montura española en el apartado técnico, un contratiempo que Ferret-Salat solventó gracias al aspecto artístico, que obtuvo una de las mejores puntuaciones de la jornada. En el cómputo general, la española obtuvo la tercera mejor nota del día, suficiente para evitar que le adelantara en la general la estadounidense Deborah McDonald (75.653 puntos), que sólo pudo mantener la cuarta posición. La expedición española respiró al ver el nombre de "Beauvalais" en la tercera plaza tras su actuación. El bronce estaba a salvo y sólo restaba esperar si podía lograrse una presea más valiosa. Algo que no sucedió.
La Reina doña Sofía bajó personalmente a felicitar a Ferrer-Salat, que no pudo evitar derramar unas lágrimas. Le acompañaba la Infanta Pilar, hermana del Rey, presidenta de la Federación Internacional de Hípica. El seleccionador español de doma, Jean Bemelmans, mostró su satisfacción por el cómputo general del equipo español en Atenas y destacó además las actuaciones de los otros dos jinetes hispanos. Rafael Soto, a lomos de "Invasor", escaló hoy cuatro plazas en la general y terminó en una muy meritoria octava posición tras haber obtenido la cuarta mejor nota del día (73.606) gracias a una coreografía de tintes flamencos. Juan Antonio Jiménez, que montó a "Guizo", ascendió tres puestos y terminó duodécimo.
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