España era una de las grandes favoritas a llevarse la victoria en tierras holandesas, una fama que se había ganado a pulso gracias al buen hacer del equipo entrenado por Toni Forrellat en los años anteriores, incluyendo el gran éxito olímpico de Atlanta. “Enero del 96, cuando empezamos un torneo preolímpico para clasificarnos para Atlanta, ahí fue como un inicio de todo”, explica Xavi Arnau a Eurosport, delantero del combinado nacional por aquel entonces y máximo artillero de los nuestros en Utrecht con seis goles, incluido el tanto que abrió el marcador en la final ante Holanda.
Arnau había desembarcado en la selección con 17 años en 1991 y muy joven vivió los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, donde España firmó el quinto puesto. Desde su llegada se afianzó como titular en el esquema del equipo y a pesar de su juventud en Atlanta y Utrecht, fue pieza clave de cara a conquistar las dos medallas de plata. Pero si por algo destacaban por aquel entonces los nuestros no era otra cosa que la unidad de su conjunto, la mezcla entre la veteranía y la juventud que llegaba empujando desde atrás y la dureza defensiva de la que hacía gala un combinado, que acabaría como el menos goleado del Mundial de 1998, a pesar de recibir tres goles en contra en la final (3-2).

Xavi Arnau en un momento de un partido ante Pakistán en el Campeonato del Mundo de Hockey de Utrecht 1998

Fuente de la imagen: Getty Images

Juegos Olímpicos Tokio 2020
El argentino Max Caldas será el nuevo seleccionador de España tras los Juegos
21/05/2021 A LAS 19:50
"Teníamos una muy buena defensa, un mediocampo muy duro, que a lo mejor sí que es verdad que defendía más que atacaba, pero arriba estábamos bien”, recuerda Xavi Arnau, “era un equipo muy compacto, duro, ya se vio en los resultados”. Una máquina muy bien engrasada, que fue perfilando su seña de identidad con los torneos en los que conseguía buenos resultados. A la plata olímpica de 1996, prosiguió un tercer puesto en el Champions Trophy de 1997, antes de llegar con la moral por las nubes a la cita de Utrecht.
Las duras sesiones de preparación tanto para los Juegos como para el Campeonato del Mundo no hicieron mella en los jugadores, que afrontaban con ilusión el reto de volver a traerse un metal para España, “es verdad que entrenábamos mucho y que cada vez que nos encontrábamos había un ambiente espectacular, muy bueno. Todos los que llegaban nuevos eran bienvenidos, y conseguimos, que no fue fácil, una sintonía con los mayores y los más jóvenes muy buena”.
A parte de veteranos como Quim Malgosa o Joan Dinares, que vivían sus últimos años en la selección, la llegada de savia nueva como Pep Sánchez o un jovencísimo Pol Amat hacían aumentar las posibilidades de éxito de una selección que se encontraba inmersa en los años más dorados de la historia de este deporte en España. “A día de hoy no hay muchos más jugadores que con 17 años están en la selección. Tanto a Pol como a mí nos pasó eso. Yo lo viví un poco más solo, porque la gente me llevaba mínimo cinco años de diferencia, tienes que estar ahí, y si te llaman es porque puedes estar, y lo demás es el día a día”.

Holanda, anfitriona y campeona olímpica

El reto de España en Utrecht era mayúsculo, sobre todo porque la selección anfitriona, Holanda, llegaba con la vitola de gran favorita, después de vencer al combinado nacional en la final de los Juegos de Atlanta (3-1). Un equipo que contaba con Bram Lomans o Teun de Noojier en sus filas, dos hombres protagonistas en la lucha por el oro en territorio tulipán. El primero fue el segundo máximo goleador del torneo con nueve goles, el segundo marcó el tanto decisivo en la prórroga que acabaría con 3-2.
A pesar de todo, las expectativas eran muy buenas de cara a conseguir algo grande, ya que un año antes, en el Champions Trophy, España había superado a Holanda en dos ocasiones, en la fase de grupos (2-5) y en el partido por la medalla de bronce (1-2), que finalmente fue a parar al lado del conjunto de Toni Forrellat.

Campeonato del Mundo de hockey hierba en Utrecht 1998

Fuente de la imagen: Getty Images

En 1998, el Mundial contaba con dos grupos de seis selecciones, donde las dos primeras de cada uno jugarían las semifinales. España quedó encuadrada en el grupo B con Inglaterra, Australia, Pakistán, Malasia y Polonia, evitando en principio a su verdugo en los Juegos hasta unas hipotéticas semis. Cuatro victorias y un solo empate fue el prácticamente inmaculado balance en esta fase para pasar como segundo, teniendo que enfrentarse a Alemania por un puesto en la gran final.
"Las semifinales y la final fueron dos de los mejores partidos que hicimos con la selección. El primero porque ganamos 3-0 a Alemania, jugando muy bien, y el segundo porque era la final, delante de 25.000 espectadores, en Holanda, todos contra nosotros y los tuvimos ahí, hasta el final con 0-2 que nos empataron a falta de 15 minutos”, recuerda Arnau, y es que los teutones habían goleado a los campeones olímpicos en la fase de grupos (5-1), lo que les llevó a la primera posición. Los holandeses mientras tanto hacían los deberes contra Australia para meterse en la lucha por el oro repitiéndose así la final de Atlanta y el tercer y cuarto puesto del Champions Trophy del año anterior. Parecían destinados a enfrentarse por los cotas más altas, en una época donde el hockey español era sinónimo de éxito, “éramos un equipo peligroso, un equipo que no quería nadie. Sabían del potencial que teníamos, y nadie nos quería en el grupo”.
La final no pudo comenzar mejor para la selección, que a los 18 minutos vio como Xavi Arnau habría el marcador. “Es verdad que también pensábamos que era complicado en Holanda con un estadio que era el del fútbol de Utrecht, todo naranja, y que iban a ir contra nosotros. Era otro hándicap, pero pensábamos que en ese momento teníamos muy bien equipo, estábamos en una muy buena línea, y todo era positivo y por eso hasta el final no nos pudieron vencer”. Las esperanzas de poder llevarnos a casa el oro aumentaron cuando en el 55, Víctor Pujol hacía el segundo. Sin embargo, este fue el principio de la reacción del conjunto local que espoleado por su afición forzó la prórroga.
Primero Stephan Veen (min. 59) y posteriormente una de sus grandes estrellas, Bram Lomans, dos minutos después, superaron a Ramón Jufresa en la portería, poniendo la igualada y dando un auténtico vuelco a la situación que hasta entonces parecía controlada por parte de los españoles, que nunca habían estado tan cerca de saborear una medalla de oro en un Campeonato del Mundo, ya que en la final de 1971 frente a Pakistán, no llegó a ponerse por delante (1-0).
La prórroga servía para que los espectadores que abarrotaban las gradas en Utrecht saltaran de júbilo cuando Teun de Noojier aprovechaba un rechace en un penalti córner para marcar el gol de oro definitivo (3-2). Holanda celebraba su último mundial hasta la fecha, de una selección que volvería a coronarse campeona olímpica en Sidney 2.000, cerrando un periodo mágico bañado en oro. En Atenas 2004 y Londres 2012 también subirían al podio, colgándose la medalla de plata.

Holanda celebra el título mundial en Utrecht 1998

Fuente de la imagen: Getty Images

El legado de Atlanta y Utrecht

La cosecha de éxitos por parte del hockey hierba español tras Atlanta y Utrecht ha traído los mejores años de la especialidad en su historia. Campeones del Champions Trophy en 2004 (4-2), superando a Holanda, con platas en 2008 y 2011, y bronces en 2005 y 2006, el bronce mundialista en 2006, y sobre todo nuevamente una plata olímpica en Pekín 2008 (la tercera en su historia), un año en el que Pol Amat fue nombrado mejor jugador del mundo.
Mención aparte merece el campeonato de Europa de Leizpig 2005, donde España también acabó con los holandeses por segunda gran final consecutiva (4-2), sumando un nuevo oro al palmarés español, que también venció en 1974 (y fue bronce en 1970), junto con las platas de 2003 y 2007. Sin embargo, en Utrecht, el título mundialista no pudo estar más cerca. “A lo mejor si nos hubiéramos encontrado otra Holanda seríamos hoy campeones del mundo y olímpicos, pero nos tocó pasar por ahí y no se puede cambiar nada ahora de la historia”.
Juegos Olímpicos Tokio 2020
'Noches Olímpicas': Chus Rosa y aquel sabotaje con éxtasis en Bakú
29/04/2021 A LAS 15:24
Juegos Olímpicos Tokio 2020
Chus Rosa desvela en 'Noches Olímpicas' el sabotaje con éxtasis que sufrieron en Bakú
29/04/2021 A LAS 13:36