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Sólo la II Guerra Mundial paró los Juegos: El paréntesis olímpico tras el que volvió a salir el sol

Sólo la II Guerra Mundial paró los Juegos: El paréntesis olímpico tras el que volvió a salir el sol

El 26/03/2020 a las 18:43Actualizado El 26/03/2020 a las 18:44

En un período de gran intriga rodeando al deporte, cabe recordar que únicamente la II Guerra Mundial fue capaz de propiciar un importante paréntesis olímpico entre 1936 y 1948. Tuvieron que pasar 12 años desde los Juegos del 36 en Berlín, en pleno ambiente prebélico, hasta los celebrados en Londres en 1948.

Corría el año 1936 cuando la Alemania nacionalsocialista de Adolf Hitler acogía los Juegos Olímpicos de Berlín, que pretendían ser el mejor evento deportivo de todos los tiempos. En medio de la controversia política, la capital alemana celebró una ceremonia inaugural por todo lo alto el 1 de agosto de ese mismo año.

Pese a que el COI pretendía que la celebración no tuviera connotaciones políticas, se trataba de una premisa imposible. El conflicto reinante entre Alemania y Estados Unidos tuvo su capítulo más destacado cuando el americano Jesse Owens emergió conquistando 4 medallas de oro y convirtiéndose en la gran figura de aquellos Juegos. España, inmersa en la Guerra Civil, no participó.

Hitler, a su llegada a la ceremonia inaugural de Berlín 1936

Hitler, a su llegada a la ceremonia inaugural de Berlín 1936Getty Images

El parón olímpico se iba a extender doce años debido al estallido de la II Guerra Mundial. Londres, una de las ciudades que mejor simbolizaron la resistencia al nazismo, acogió una cita más que esperada en la que fueron vetados Alemania y Japón. Italia, aliada de estos últimos, sí estuvo. Al tiempo, la Unión Soviética mantenía su boicot a la cita olímpica. Uno de los momentos más emocionantes se produjo con la suelta de miles de palomas durante la ceremonia inaugural.

Suelta de palomas en la ceremonia inaugural de Londres 1948

Suelta de palomas en la ceremonia inaugural de Londres 1948Getty Images

España sí acudió esta vez a un evento en el que los efectos del conflicto bélico propiciaron que incluso la organización pidiera a los participantes llevar su propia comida. La Villa Olímpica no existía como tal y se instalaba en barracones militares. En un contexto marcado por la posguerra, no se construyó ninguna infraestructura olímpica y se utilizaron las existentes, siendo el estadio de Wembley el bastión en torno al que todo giraba.

La delegación española, compuesta por aproximadamente 70 atletas (todos hombres), se trajo una única medalla, la plata conquistada en hípica, en la modalidad de saltos, con el equipo compuesto por José Navarro Morenés, Marcelino Gavilán y Jaime García Cruz.

Ceremonia clausura Londres 1948

Ceremonia clausura Londres 1948Getty Images

Lo menos significante fueron los resultados deportivos. Estábamos ante los Juegos de la esperanza, los de volver a ver un sol que siempre sale. Así lo resumió el legendario atleta checo Emil Zátopek, ganador de entre otras cosas, 4 oros olímpicos, uno de ellos precisamente en el 1.000 metros en Londres 1948: "Después de tantos días oscuros, de hambre, de bombas,de matanzas, la vuelta de los Juegos fue como si saliera el sol de nuevo".