Getty Images

Marc Márquez: Ganar, ganar y ganar

Marc Márquez: Ganar, ganar y ganar

El 06/10/2019 a las 18:43

Cuando tenemos a un animal de estas características ante nosotros, tendemos a tirar de frases típicas tales como, “está tocado por los dioses”. Aunque pasen los años y sigamos usando el tópico, pero lo cierto es que no está desfasado.

Y Márquez es una de esas personas, uno de esos deportistas que en el ADN llevan grabado a fuego el mantra “ganar” y que le hace estar en un selecto club de unos pocos elegidos.

Aunque ya no tiene mucho más que demostrar, este fin de semana ha vuelto a quedar claro que es un animal competitivo. Marc llegó a Tailandia con los deberes casi hechos y solo a falta de una pequeña pincelada para acabarlos, pero dos caídas bastante duras hacían saltar las alarmas. Otro hubiese preferido afrontar la carrera de manera tranquila, no forzar y evitar luchas, pero el de Cervera no es así.

Su ambición es superior a su cabeza y no podía conformarse con salvar la papeleta, tenía que ganar.

Otro de los tópicos que solemos usar es, “tardaremos años en ver a un deportista así” y de nuevo, con el español se cumple. Márquez llegó a MotoGP tras dejar a todo el mundo impresionado en categorías inferiores, pero a la sombra de Pedrosa y Lorenzo. Poco tardó en echar la puerta abajo y convertirse en la referencia. Se adaptó a la Honda como si llevase toda la vida sobre ella, la hizo suya y eso, en el motociclismo, es muy importante.

Y ahora ha instaurado su hegemonía, un dominio que no se veía desde los primeros años de Valentino Rossi en la categoría reina. El mejor piloto en la actualidad, con la mejor moto, un equipo perfectamente engrasado y maduro. En todos los circuitos tiene una grada de fans, algo que solo pasaba con el italiano, para darnos cuenta de la dimensión de Marc.

Si no se tuercen las cosas va a arrasar con todos los récords y comienzan los debates de si es el mejor de la historia o no. Sinceramente me gustaría verlo en un proyecto nuevo, empezando desde cero. Cómo hizo Rossi cuando aterrizó en Yamaha, cogió una escudería a la deriva y la devolvió a lo más alto.

Esto es una simple opinión, Márquez no tiene nada que demostrar. 26 años y 8 títulos mundiales y un talento sin límites y para terminar con un tópico, “un elegido”.