"Queremos conseguir una medalla olímpica. Vamos a entrenar y competir para lograr la medalla de oro, pero los rivales son muy duros y al igual que puede ser una medalla de oro, puede ser de otro color", señaló tras ganar el campeonato continental en la capital rusa.

El madrileño se encuentra en su mejor momento en mucho tiempo después de una temporada de altibajos: "En Moscú me he encontrado muy bien. También hemos visto una mejoría en el programa largo y esperamos mejorar mucho más en las dos semanas que nos quedas. Lo más importante es que tengo muchas ganas de volver a entrenar y de viajar a Corea", apuntó.

Javi parece haber recuperado la confianza en sus posibilidades de resarcirse de la gran decepción que supuso el cuarto puesto en los Juegos de Invierno de Sochi 2014, un revés sin el que no se entienden sus dos títulos mundiales.

"Me encuentro bien porque incluso después de haber tenido fallos en el programa largo, si hubiera estado en una competición de más nivel que un Europeo sé que no los hubiera cometido. Son tonterías que he dejado pasar, pero en un momento de más presión, como los Juegos, no lo hubiera hecho", apuntó.

Arriesgar todo con ‘El Quijote’

Está claro que el problema están en el programa "largo" de El Quijote, que dura cuatro minutos y medio, tiene mucho más riesgo y es el que más puntos da en una competición, según admite el propio patinador madrileño.

"Arriesgamos tanto que los propios elementos se complican mucho más y qué pasa cuando algo se complica, pues que puede haber muchos más fallos", explica.

Su entrenador, el canadiense Brian Orser, salió "satisfecho", ya que vio que por fin después de muchos meses el resultado del trabajo y de unos entrenamientos "muy buenos".

"Me dijo que bien luchado, que, aunque haya tenido algún fallo, él sabía que iba a ir bien. Tampoco hace falta que me diga más, sé cuando está satisfecho y cuando no, y esta vez lo estaba", comentó.

Sus principales rivales

El español tiene claro que sus rivales en los Juegos, que arrancarán el 9 de febrero, son los japoneses Hanyu, con el que entrena el madrileño, y Shoma Uno, y el estadounidense Nathan Chen.

"Todo depende del día que yo tenga y del día que tengan mis rivales", confiesa.

Considera que Hanyu, campeón olímpico en Sochi y doble campeón mundial, es una incógnita, ya que, aunque es aún muy joven, "ha estado lesionado durante bastante tiempo esta temporada".

"Sé que está otra vez patinando. Tampoco le he visto mucho, aunque entrenamos juntos, ya que he estado fuera. Es difícil saber cómo va a evolucionar esa lesión y saber lo que va a pasar", señaló.

Sea como sea, cree que sus rivales "van a estar muy fuertes" y le van a dar "mucha guerra", por lo que él piensa centrarse en sus entrenamientos y "dar lo mejor de sí" en la ciudad surcoreana.

Orgulloso de su último éxito

El Europeo no era "prioritario" para Javi, pero opina que no se lo puede quitar mérito a la victoria, de la que se declaró "muy orgulloso".

"Es una victoria importante, ya que al fin y al cabo son seis Europeos seguidos y sigo haciendo historia en el deporte español y el patinaje internacional", apuntó.

A su vez, aseguró que, independientemente del resultado olímpico, se plantea seriamente el objetivo de lograr un séptimo entorchado continental consecutivo.

"Esperemos que no sea mi último Europeo. Es una meta que he pensado. Ya tengo seis consecutivos. ¿Por qué no tener siete? Si realmente tengo ganas, es algo que sé que puedo hacer", apuntó.

¿Después de PyeongChang, qué?

A sus 27 años no se ve aguantando todo un ciclo olímpico, pero sí se imagina preparando alguna competición específica durante las próximas temporadas.

En cuanto a sus planes hasta los Juegos, el patinador tiene previsto viajar ahora directamente a Toronto para entrenar durante dos semanas antes de volar a PyeongChang para sumarse a la delegación española.

Fernández señaló que, entre las muchas felicitaciones recibidas, le habían llamado el Rey de España, Felipe VI, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.