Patinaje de Velocidad

Steven Bradbury, el oro olímpico más increíble de la historia

Unos hablan de milagro, otros de buena suerte. Sea como fuere lo cierto es que el triunfo del patinador australiano en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002 ha entrado en la historia del deporte. Nadie confiaba en él, pero una descalificación en cuartos, dos caídas en semifinales y el trío de cabeza al suelo en la final, le permitieron convertirse en el campeón más inesperado de la historia.