Firme escalón de entrada

La versión menos potente del A4 en su motorización de gasoil se revela como un coche compensado y muy válido. Es innegable que es un "producto Audi". La calidad se respira por los cuatro costados en un habitáculo agradable con infinidad de detalles.

Eurosport

Fuente de la imagen: Eurosport

La entrada a la gama diesel del A4 comienza en un peldaño que a priori puede parecer algo bajo, 116 CV, para mover esta berlina alemana, pero no nos engañemos. El cambio de cinco relaciones que monta un vehículo de 1.390 kilos en orden de marcha, está perfectamente escalonado para dar brío a un coche que posee más virtudes que defectos.
La vorágine en la que estamos envueltos por culpa de la celeridad con la que se suceden las modas, nos ha dejado el "cliché" de que una berlina de representación, y para más inri alemana, tiene que tener bajo el capó una infinidad de caballos para mover con brío "la caja". Sin embargo, para dar una oportunidad a los menos pudientes de disfrutar de los placeres de la vida, Audi ha ajustado uno de sus muchos productos estrella con un precio más que tentador.
Así, se puede decir que es un Audi con todas las letras. El tacto del volante de cuero (de serie) es un auténtico deleite. La suavidad del coche en todos los aspectos es envidiable e incluso copiable por la competencia. La precisión del cambio es marca de la casa y aunque no tenga sexta velocidad no representa un auténtico problema, dado a que 116 caballos no la necesitan.
Y si pensamos en que el precio del Audi es "ajustado", siempre entre comillas, se agradecerá enormemente que el propulsor se contente con bastante menos de seis litros a los cien en consumo mixto. Ojo, porque estamos hablando de un precio ajustado a pesar de acercarse a los cinco millones de las antiguas pesetas, pero el capricho de tener un Audi "de los grandes" no es moco de pavo, y la casa alemana lo hace posible con esta versión.
Es el coche de Audi un vehículo compensado en todos los aspectos, que no destaca por nada en especial, salvo por su calidad y su confort de marcha. Es cierto que la versión probada gozaba de mil y un extras, desde las inserciones en madera (480), y el cargador de 6 CD (445), hasta las llantas (varios modelos), pasando por las luces adapatativas (405) en los faros de xenón (1015). Los asientos de cuero regulables eléctricamente de nuestra unidad de pruebas suben el precio (2030 el cuero ) y (860 la regulación), mientras que la pintura metalizada también es un extra (780). Así nos vamos casi a los seis "kilos", pero la versión base, que sigue manteniendo el mismo aire de exclusividad, está disponible por menos de los 29.000 euros.
Está claro que el maletero, siendo grande, no es la referencia del segmento, pero cabe todo. Los huecos en el interior tampoco brillan por su exceso, pero es bastante funcional pese a que a veces puedes tener la sensación de que el diseño interior pueda tener los días contados, pecando de exceso de "clasicismo".
Sin embargo no podemos cerrar los ojos ante pequeños detalles que, aunque no terminen de estropear el conjunto, ni mucho menos, si que parecen poco dignos de una marca de alta representación como la alemana. Por ejemplo, el hecho de no disponer de limpialunetras trasero parece increíble, lo mismo que el dato de que el sistema de climatización no disponga de salidas para los pasajeros traseros. A nuestro juicio son las dos principales y serias "faltas" del modelo. Otras son más cuestionables. A Algunos les puede parecer que el "crack" que hacen los mandos direccionales cuando los accionas son dignos de los 80. O que las plazas traseras parezcan un pelín justas, los botones del climatizador vayan muy abajo o que las suspensiones aparenten ser algo blandas, buscando el confort de marcha antes que la precisión en terrenos sinuosos.
Esto digo, entra en el gusto personal de cada uno, meros detalles de cascarrabias. Como el hecho de que las inserciones en madera, que embellecen todo el interior y los alrededores de la palanca de cambios, pueden llegar a cegar en días de sol.
Volviendo del lado oscuro de la fuerza al lado positivo, esta versión se antoja acertada para los que quieren darse un gustazo sin necesitar grandes prestaciones, y que seguro que no echarán de menos más potencia a no ser a tope de carga y con cuatro o cinco ocupantes, y solo en determinados momentos. Además, desde las 1.500 revoluciones dispones del suficiente empuje para afrontar el día a día.
Los kilómetros caen con una placidez envidiable y los 70 litros de capacidad del depósito te permiten estar, a ritmos relajados, 1.100 kilómetros sin repostar muy fácil. En cuanto a seguridad en Audi no regatean, y todos los dispositivos habituales vienen de serie, con 8 airbags, cuatro estrellas Euroncap y los habituales ASR, ESP desconectable y ABS.
Si quedaba alguna duda, que no la hay, los 2.500 euros de ahorro con la versión TDI 2.0 de 140 caballos, que no anda muchísimo más, es más que relevante. Y si necesitas un último empujón... pon en marcha el equipo de Audio. Es una opción mas, pero su brutal equipo Bose (682 euros) te convencerá de que "te mereces" un Audi.
CON LA MANO EN EL CORAZÓN...
No lo dudes. Si quieres un capricho, dátelo. Si tienes dudas sobre si el motor será suficiente, y piensas en otra marca que te ofrezca más prestaciones a igualdad de precio... tu mismo, pero un Audi no se conduce todos los días. Es un placer sacar brillo la insignia de los cuatro aros... y tanto trabajo -que seguro haces cotidianamente- necesita una recompensa. Ajústate el cinturón, siente la sujección de los asientos delanteros y el tacto del cambio... y no lo pienses más. ¡Te lo has ganado!
UN COCHE PARA... El que quiera disfrutar del placer de conducir, llegando a fin de mes, vigilando la economía de consumo y crea que se puede permitir un Audi. Generalmente un padre de familia joven y con mucho gusto por lo bueno.
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