La sexta cita de la Copa del Mundo se ha disputado en el considerado circuito más difícil de Europa, y clave para asegurar la clasificación para los JJ.OO. de PyeongChang.
Aunque las condiciones meteorológicas, con viento y altas temperaturas, ralentizaron la pista, Mirambell comenzó decidido. "Voy a arriesgar con los reglajes", señaló el piloto barcelonés poco antes de comenzar.