Hasta hace ocho años Namibia no aparecía en el radar de los surfistas. Solo los riders locales disfrutaban en secreto de uno de los parajes más alucinantes del panorama mundial: Skeleton Bay. Sin saberlo nadie, resulta que las costas africanas del Océano Atlántico producían unos tubos interminables en la costa cerca del sur de Angola, desde el río Kunenehasta el río Swakop. Así describe Kepa Acero, uno de los surfistas más inquietos del planeta, su aterrizaje en este paraje:
  • La primera vez que vine a Namibia fue en mayo del 2010, sólo, con una maleta y unas tablas. No tenía mucha información del lugar y estaba asustado, pero había una razón de peso por la que venir hasta aquí: un par de meses antes Cory Lopez y sus compañeros habían mostrado un video en el que aparecía una ola de ensueño, de otro planeta…. Skeleton Bay.
  • Estuve un mes y medio esperando a que esa ola apareciera, pero nunca pasó, En esa espera quedaron en mi memoria noches en el desierto, soledad, amigos y mil anécdotas que enriquecieron el viaje.
Juegos Olímpicos Tokio 2020
Surf | Ítalo Ferreira, la humilde historia del primer oro olímpico en surf
27/07/2021 A LAS 11:05
Acero no es el único que llegó a Namibia buscando “el tubo perfecto”. Aritz Aramburu, el nombre más destacado del surf español en el circuito mundial, también se embarcó en un viaje agotador que atravesaba desiertos y montañas para llegar a este enigmático lugar del que todos hablaban.
Cuando llegó a sus costas descubrió un milagro de la naturaleza. Un tubo perfecto de 2,1 kilómetros jamás conocido antes. Hoy Skeleton es un lugar de referencia al que peregrinan cientos de surfistas para experimentar una sensación única. No importa correr el riesgo de ser arrastrado por las fuertes corrientes, la peligrosa compañía de tiburones o los bancos de arena traicioneros que emergen prácticamente en la superficie, todo se da por bien empleado cuando uno se lanza a surfear su tubo perfecto. En palabras de Acero:
  • La costa hace un pequeño giro que indica el comienzo de la ola. Ahora vemos que una linea se relantiza entre la niebla y podemos observa como la ola se convierte en sueño. recorremos 100 metros, 200 , 500 y la ola pareciera que está quieta, si no fuera porque vamos a 50 kilómetros por hora. Va enroscada como una mecha y ahora empezamos a gritar como locos. La bahía es enorme y se convierte en un templo sagrado de tubos sin fin. Nunca he visto nada igual. Yo soy agnóstico, pero si hay una razón por la que creer en dios, es este lugar.
El acceso hasta su spot convierte a Skeleton Bay en uno de los lugares más inhóspitos del surf. Pero para muchos es el único lugar en el que surfear la ola perfecta. Una ola de izquierda interminable que rompe sobre fondo de arena, un suelo blando muy agradecido para los surfistas. Además esta ola interminable rompe en paralelo a la playa a una velocidad que se mantiene constante, lo que permite desplazarse dentro del tubo a lo largo de más de dos kilómetros. Desde que en 2009 Cory Lopez descubriera esta izquierda perfecta, la Costa de los Esqueletos, allí donde los tiburones devoran focas y el árido desierto se refresca en el Atlántico, es una de las mecas del surf.
Juegos Olímpicos Tokio 2020
Surf | ¡El tifón causa estragos! Así tuvieron que sufrir los surfistas las olas
27/07/2021 A LAS 03:57