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Los recogepelotas: Analizamos la polémica que afecta al eslabón más débil del tenis

Reportaje Eurosport - Los recogepelotas: La polémica que afecta al eslabón más débil del tenis
Por Eurosport

El 09/11/2018 a las 13:45Actualizado El 09/11/2018 a las 14:28

Pasan por ser uno de los elementos que posiblemente acaparen la menor atención dentro de una pista de tenis, pero fundamentales a la hora de que un partido pueda desarrollarse de la manera más eficiente posible. Sin embargo, la relación entre los recogepelotas y los jugadores ha centrado el debate en las últimas semanas dentro del mundo de la raqueta, con cambios a la vista.

Pablo Sarmiento y Cristian Maxedo

Los malos modos de Fernando Verdasco en las semifinales del torneo asiático de Shenzen, a la hora de pedir la toalla a uno de los recogepelotas destaparon la caja de los truenos en un tema, donde la ATP ya había advertido cambios desde el principio de la temporada. La bielorrusa Aryna Sabalenka dentro del circuito femenino, también fue protagonista en este mismo sentido unos días más tarde al abroncar a uno de los jóvenes cuando pedía que le recogiera una botella de agua. También la imagen de Stefanos Tsipsitas tratando de mala manera a uno de los jóvenes que le ayudaba a retirar el plástico de su raqueta se hizo viral.

El madrileño hablaba la semana pasada por primera vez de este incidente, “no quería hacerlo así”, aunque explicó que para él, “en las redes sociales hay gente que habla de más”, en cuanto a que se viralizó su encontronazo. “Nunca fue mi intención ser grosero, sólo quería decirle que estuviese listo para ayudarme, ser un poco más rápido. Es como si le hubiese dado con la pelota o le hubiese dado un puñetazo”.

En medio de esta polémica, en la final del ATP 500 de Basilea, vivimos un ejemplo de todo lo contrario. Primero Roger Federer rememoraba su etapa como recogepelotas en el torneo que le ha visto ganar en nueve ocasiones. Posteriormente, felicitaba y entregaba medallas a todos y cada uno de los voluntarios de la cita helvética junto a Marius Copil, finalista, haciendo las delicias de los jóvenes que muy posiblemente no olvidarán nunca ese día, o quién sabe, lo recuerden cuando sean tenistas profesionales con cariño, como lo hizo el ganador de 20 Grand Slams a lo largo de su carrera.

Roger Federer ballboy in Basilea 1993

Roger Federer ballboy in Basilea 1993Twitter

También ha habido voces dentro del universo tenístico, que se han mostrado muy en contra de la actitud tomada en la pista por Verdasco, Tsitsipas o Sabalenka, como la madre del exnúmero uno del mundo Andy Murray, Judy Murray, que mostraba su desconformidad en redes sociales y abría un debate que vivirá un nuevo capítulo en las ‘Next Gen Finals’, “¿qué tal una regla que haga a los jugadores coger sus propias toallas?” Eso mismo se está poniendo en marcha en Milán, con los talentos más jóvenes del circuito de la ATP, el banco de pruebas del mundo del tenis en los dos últimos años, aumentando el ritmo de los partidos, y sin ser un elemento que haya ido mucho más allá de la anécdota.

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Lejos de acabar con una polémica en la que también entra el hecho de valorar incluso las condiciones higiénicas en la que los recogepelotas tienen que llevar la toalla impregnada de sudor de sus ídolos, se abre una nueva cuestión a debate, que nace a la hora de explicar otros cambios que se están produciendo de cara a aumentar el ritmo del juego, sin tantos parones. Toni Nadal se mostraba tajante al respecto al explicar que no se pueden adoptar medidas para acortar el tiempo entre punto y punto y posteriormente pretender que los jugadores tengan que ir a por su toalla, ya que perderían mucho tiempo y no podrían cumplir en la mayoría de las ocasiones con el reloj que desde hace varios meses controla a los tenistas a la hora de sacar.

Nadie mejor que una gran extenista como Arantxa Sánchez Vicario para pronunciarse con el tema que nos ocupa y la probatura del uso de los toalleros para que sean los tenistas y no los recogepelotas quien recojan la toalla cuando sea preciso.

" En cuanto al cambio en las Next Gen hay que estar que ahí para probarlo y opinar, durante tantos años ha habido recogepelotas. Será extraño lo de los toalleros."

Arantxa defiende las viejas costumbres del tenis. "Creo que es bonito ser recogepelotas. Todos hemos sido niños, yo fui recogepelotas cuando estaba el torneo en Barcelona, es parte de la historia del tenis. Tenía ilusión y estaba nerviosa por estar con los profesionales. Después cuando eres tú la profesional el poder hablar con los niños y conocerlos es estupendo. Los niños tienen esa ilusión, son partícipes. La tradición ha estado siempre ahí, aunque se van cambiando las cosas".

Arantxa Sanchez Vicario y Steffi Graf, Roland Garros 1989

Arantxa Sanchez Vicario y Steffi Graf, Roland Garros 1989Getty Images

Patricia Ramírez Loeffler, psicóloga del deporte y de la salud y muy popular por sus charlas y sus apariciones en los medios, también se suma al reportaje de Eurosport para explicar desde el ángulo psicológico el binomio recogepelotas-tenistas que se ha visto salpicado por algunas polémicas en los últimos tiempos. Patricia conoce bien el paño en que nos movemos ya que por sus manos también han pasado varios tenistas y nos da un enfoque sobre el espectro mental en un tema tan de moda como polémico.

Identifica por qué se producen estas escenas que se han viralizado en los últimos tiempos (Verdasco, Sabalenka, Tsitsipas…), situaciones de tenistas de élite que probablemente en un ambiente de tensión pierden los nervios y acaban comportándose de manera poco correcta con los recogepelotas. Situaciones donde al tratarse de niños en la mayoría de los casos, acaban creando una mayor oleada de malos comentarios.

“Estas situaciones pasan porque está permitidas. Hay una conducta servil del recogepelotas, que no tiene sentido. Es una persona que está haciendo que tú como tenista puedas jugar bien y le tienes que tener el mismo respeto que a cualquier otra persona dentro de la cancha”. Afirma que en primer lugar estas situaciones suceden porque “es algo que está aprobado, que está permitido”.

Continúa desglosando las causas y diciendo que “en segundo lugar todo ello se debe a la mala gestión de las emociones”. Matiza que “damos por hecho que una persona que está bajo presión puede faltar el respecto, porque está bajo presión”, pero pone un ejemplo clarividente al respecto. “Un neurocirujano también está bajo presión cuando opera un tumor, pero no por eso lanza el bisturí al aire ni le da una patada a la camilla”. Concluye que “hay que enseñar al tenista a gestionar la presión”.

Para Patricia el tercer punto no presenta dudas. “Es la educación en valores, hay que educarles desde pequeños para que entiendan que ser el jugador no te sitúa por encima de nadie. Deben practicar ese respeto cuando entren en la cancha”.

La prueba de los toalleros

Pero el tenis es un deporte también sujeto a evolución. En las Next Gen se prueban los toalleros para ver cómo intervienen en el juego y en la relación tenista-recogepelotas, para intentar dejar al 'ballboy' su principal función, que no es otra que la encargarse de las pelotas que se ponen en juego y asistir al respecto a los tenistas.

A la psicóloga le parece perfecto. “El que juegues bien al tenis no implica que tengas que rodearte de gente que te sirva de esa manera, es una conducta un poco servil. En otros deportes no pasa. Ningún futbolista, a los que tanto se les critica, tiene un fisio le acerque la toalla para secarse, lo hacen en la camiseta”. Va más allá opinando que “ha habido deportes que han tenido una tradición un poco elitista como el golf y el tenis y que siguen manteniendo normas que son obsoletas en cuanto a la educación. Me parece un modelo de tenista top que vaya a por la toalla y se seque que esperar a que el niño vaya y le dé la toalla”.

Patricia Ramírez y Rafa Nadal

Patricia Ramírez y Rafa NadalEurosport

La defensa de que se pierde tiempo en los partidos y la visión del niño de cumplir su rol y tener idolatrado al tenista también encuentra respuesta en Patricia Ramírez. “Si no sabe gestionar su ego se comporta de una forma déspota en lugar de educada.

" No está bien idolatrar a la gente, si no reconocer su trabajo". "

Añade que "cuando se idolatra a alguien y esa persona no lo sabe gestionar porque no ha tenido una educación en valores o no sabe manejar sus emociones termina comportándose como un déspota. Y concluye advirtiendo que ojo con hacer creer a alguien que merece ser idolatrado.

Cómo combatir esas pérdidas de nervios

Respecto a cómo deben combatir esos problemas (la soledad en la pista, los nervios, los altibajos…) en los partidos afirma que “se debe a una mala gestión de las emociones".

" "uno se cree que por estar frustrado puede expresar a través de gestos y comentarios sus emociones sin filtro. "

Afirma que "hay que enseñarles a poner un filtro y a controlarlo".

Para finalizar y al respecto aconseja a los tenistas que lo precisen que durante los partidos usen técnicas de meditación, la utilización de un anclaje (recordar una palabra que te mantenga sereno), escribirse una palabra en la muñequera que te recuerde que te serenes… en definitiva, fórmulas para el autocontrol. Y recuerda que “tener una rutina o pensar en las consecuencias de tu actuación en la que puedes quedar como un maleducado son convenientes”.

En definitiva, el respeto fuera de la polémica

La polémica existe, en cuanto al hecho de dotar de unas funciones u otras a los recogepelotas, pero no hay que olvidar un factor muy importante a la hora de juzgar su trabajo, son jóvenes voluntarios en la gran mayoría de las ocasiones, que viven intensamente el tenis y que por lo tanto, encuentran como un privilegio el hecho de compartir espacio a pie de pista con los jugadores, a los que consideran su ejemplo a seguir. Por ello, y por muy mal que se esté dando un partido, o se tome la excusa de que se encontraba en un momento de sangre caliente, en el que no se controlan las emociones, si hay un elemento que nunca puede centrar las iras y la frustración por los errores, esa es la figura del recogepelotas.

Son el eslabón más débil de la cadena del mundo del tenis, y que absorben el ejemplo de lo que ven en sus ídolos. No hay explicación posible para exigir más y de malos modos a una persona, que vive intensamente este deporte y está totalmente centrado en que salga todo bien, sino todo lo contrario, hay que animarles y apoyarles, porque muchos de los jugadores que desarrollan sus carreras en la actualidad han pasado por el hecho de ser recogepelotas, como el propio Roger Federer, que seguramente no guardaría buen recuerdo de sus inicios en el tenis, si hubiera tenido que lidiar con los malos modos de los tenistas a los que seguía con devoción sobre la pista.

Video - La polémica con los recogepelotas al detalle: Los malos modos que sufren y las nuevas reglas

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El tenis, como cualquier otro deporte, no puede vivir anclado en el pasado y debe evolucionar. La nueva Copa Davis es un ejemplo de ello pese a los sentimentalismos con los que es comprensible que choquen. Habrá que esperar a ver cómo se desarrolla esta medida que intentará acallar unos de los viejos debates en el mundo del tenis, qué opinan sus actores principales aunque siempre por encima de todo, el respecto a los recogepelotas.

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