Getty Images

Con Nadal, acostumbrados a lo imposible

Con Nadal, acostumbrados a lo imposible

El 23/04/2018 a las 08:24

Era difícil imaginar allá por 2005, cuando un imberbe Rafa Nadal conquistó precisamente en Montecarlo, su primer título de Masters 1.000, que trece años después la cuenta en Mónaco ascendería a once en doce finales disputadas. Pero si algo tiene el número uno mundial es que cuando uno cree que lo ha visto todo, consigue dar una vuelta de tuerca más para seguir sorprendiéndonos.

No solamente por el hecho de los trofeos que atesora su palmarés, y la tan extendida, y con razón, expresión que le acompaña cuando se trata de un torneo en la arcilla, “es el mejor jugador de la historia en tierra batida”. Sino el halo épico que acompaña a cada uno de sus triunfos que le hacen único e irrepetible dentro del panorama del tenis mundial. Si 2018 no estaba siendo su año, retirándose de los cuartos de final del Open de Australia por lesión, una dolencia que le obligó a saltarse Indian Wells y el Miami Open, pues regreso dando la sensación del que nunca se había ido aguantando a España en la Copa Davis y no dejando ni respirar a mis rivales en Montecarlo.

Porque la verdadera grandeza de la gesta protagonizada por Nadal en Montecarlo es que hace un mes de lo único de lo que se habla era de sus problemas físicos, y si iba a poder aguantar tras las lesiones que ya le lastraron el final de la campaña pasada. Su respuesta no ha podido ser más contundente, hay Rafa para rato y eso que la temporada de tierra batida no ha hecho más que comenzar. Lo único por lo que a uno le entra la nostalgia es por el hecho de que finalmente Federer declinara la opción de jugar, por segundo año consecutivo, en la temporada de tierra batida, porque a buen seguro nos hubiéramos divertido y mucho, dado el nivel mostrado por el manacorí en el Principado.

La pregunta que queda es si realmente habrá alguien que pueda hacer frente a la que posiblemente es la versión más reposada, madura y dominante de Nadal en tierra batida durante toda su carrera. Sus golpes más certeros que nunca, con un gran avance en la profundidad y daño a sus rivales de su revés a dos manos y el hecho de poseer un servicio prácticamente inexpugnable, le ponen en el disparadero de cara a conseguir cualquier título que se le ponga entre ceja y ceja. Lo que parecía una quimera, mantener todos los puntos cosechados en 2017 donde solo falló en Roma, se ha convertido en un posible, incluso mejorar ganando todos los títulos de tierra batida donde Rafa esté presente dentro del cuadro. Porque si hay algo que ha hecho a lo largo de su vida, es acostumbrarnos a todos a lo imposible.

Tras su exhibición en Montecarlo, ¿estamos ante el mejor Rafa Nadal en tierra batida de su carrera?

Encuesta
2032 Votos
Sí, su dominio en Montecarlo ha sido aplastante
No, la temporada 2017 fue todavía mejor
No, lo mejor está todavía por llegar