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Kárate con papá o tiro sin disparos, así se entrenan los chilenos en casa

Kárate con papá o tiro sin disparos, así se entrenan los chilenos en casa
Por EFE

El 26/03/2020 a las 17:39Actualizado

Santiago de Chile, 26 mar (EFE).- Del confinamiento en casa para evitar contagios no escapan los deportistas chilenos de élite, que mantener el estado físico han reinventado sus entrenamientos: kárate con papá o tiros sin disparos son algunas opciones que disponen.

El confinamiento domiciliario en el país austral es por el momento una medida parcial que afecta a parte de Santiago de Chile.

El anuncio el pasado martes del gobierno de Japón y el Comité Olímpico Internacional (COI) de postergar hasta por un año los Juegos Olímpicos de Tokio supuso un tiempo extra en su preparación los que aún no se han clasificado.

El presidente del Comité Olímpico de Chile (COCh), Miguel Ángel Mujica, explicó a Efe que los deportistas "están en casa haciendo preparación física, pero no específica" para sus disciplinas.

"Vamos a tener que pasar esta fase en un estado de preparación física cada uno en su casa y cuando se levante todo que sus entrenadores les diseñen una rutina pensando ya en la fecha de los próximos Juegos Olímpicos", indicó Mujica.

Cada disciplina tiene sus necesidades particulares, lo que en muchos casos complica el proceso de mantenimiento.

La subcampeona panamericana de tiro en modalidad skeet, la chilena Francisca Crovetto, suele practicar en un recinto de las Fuerzas Armadas pero en su casa en Santiago de Chile es imposible.

Además, por haber regresado al país hace unos días, debe cumplir 14 días de aislamiento preventivo establecido por las autoridades sanitarias, por lo que las opciones se reducen aún más.

Con la escopeta en casa y sin cargar, las opciones se reducen al condicionamiento físico y la relación con el arma.

"Te armas, te pones la chaqueta de tiro, tomas la escopeta y haces encares en seco. Eso es montarte la escopeta en el hombro tratando de hacer visualizaciones, tomándola, como para no perder el 'feeling'. No podemos hacer mucho más", dijo a Efe Crovetto.

Ya clasificada para Tokio, la postergación de la cita supone un alivio a la ansiedad que le causaba la cercanía de la fecha.

"Toda esta situación me tuvo con bastante angustia y ahora que ya sabemos que vamos a tener tiempo y que los Juegos van a ser en un año más, me estoy tomando los días de cuarentena y encierro con un poco más de calma", dijo.

Una angustia que tiene la campeona del mundo de kárate sub'21, Valentina Toro, que está pendiente de clasificación por primera vez en su carrera para unos Juegos Olímpicos.

En casa, junto a su padre, quien también es karateca, trata de mantener una rutina de entrenamiento, aunque reconoció a Efe que ahora su principal rival es la pereza para entrenarse.

"Como que no encuentro el momento exacto para hacerlo así que voy a hacer una planilla, horarios y alarma y sí o sí voy a tener que hacerlo", destacó.

Toro, de 19 años, se entrena en su patio con un pequeño tatami, junto a su padre, pero las dificultades son notables para mantener las condiciones idóneas.

"Ayer entrené con mi papa alrededor de las seis de la tarde. Tenemos unas tres piezas de tatami afuera en el patio así que pudimos hacerlo de la mejor manera posible. Ahí entrenamos, nos agarramos a combos un rato. A veces los perros nos interrumpían porque se metían y pensaban que estábamos jugando", explicó.

Peor lo tiene el luchador de lucha grecorromana Yasmani Acosta, bronce en los Panamericanos de Lima 2019, quien se encuentra en aislamiento de 14 días en una habitación del Centro de Alto Rendimiento (CAR) en la capital.

"Lo que estoy haciendo es un poco de ejercicio para no perder la masa muscular y estar lo más cerca posible a un acondicionamiento físico adecuado. Hago flexiones, abdominales, mancuernas que tengo aquí en la habitación pero cuando vaya a competir voy a luchar, no voy a hacer mancuernas ni flexiones de brazos", dijo a Efe.

Acosta, de casi dos metros de altura y 130 kilos de peso, reconoció que está contando los días y las horas para poder acabar el confinamiento en su habitación.

A partir de ese momento al menos, dijo, podrá utilizar las instalaciones del CAR para acondicionamiento físico, pero igual es insuficiente para su preparación ya que, aunque ya consiguió el boleto para Tokioi, necesita luchar con otros rivales para poder alcanzar su mejor estado de forma.

"No puedo hacer lucha porque no puede haber roce con nadie por el riesgo a la infección. Por lo menos puedo estar aquí y utilizar los equipos para poder hacer ejercicio y mantener la forma", indicó Acosta sobre su actual rutina, en la que su mayor rival es ahora la pereza y el aislamiento.