Juan ya lleva algo adelantado de cara a su adaptación en el país asiático. No hace mucho que estuvo en Corea (aunque no en PyeongChang), donde entró en contacto con el clima, la gente, los horarios… y la nieve, algo distinta a la europea. “La nieve es muy peculiar, es más fría. Me acostumbré muy bien, es una nieve que hay que ser fino y al mismo tiempo empujarla bien”. Fue allí donde firmó la mejor carrera de su vida, un Eslalon de la 'Far East Cup' en el que consiguió la victoria.
Su ambición no tiene límite. En los últimos tiempos ha rondado el top-30, pero se ve capacitado para estar en el top-15, a no más de un segundo del podio. En realidad, considera estos Juegos una toma de contacto. Su meta está en los siguientes, en Pekín, donde espera luchar por las medallas: “Es una recompensa y una forma de demostrar que no estamos tan lejos de estrellas como Hirscher. No quiero llegar a los siguientes Juegos con opciones de medalla y fallar por los nervios. Tengo una ilusión que es ganar los Juegos, quiero ser campeón olímpico y campeón del mundo. Es por lo que se pelea, si no apaga y vámonos”, señala.

Juan y Quim, amigos y rivales

PyeongChang
Juegos Paralímpicos: Santacana, plata en Supercombinada tras dos cuartos puestos en PyeongChang
13/03/2018 A LAS 08:15
El bilbaíno había sido el último español en ser convocado a PyeonChang. Cumplidos los criterios, la decisión quedaba en manos de la Federación, y sus resultados eran muy semejantes a los de su compañero Quim Salarich. Al final, la RFEDI optó por Del Campo, lo que desató algunos comentarios que no le sentaron nada bien: “Parece que no, pero te pueden afectar indirectamente, porque estamos todo el día trabajando muy duro y que venga alguien sin conocer, sin saber de esquí, y te diga que vas a los Juegos por enchufe o porque la vida es injusta, cuando estás luchando por un proyecto con ilusión… pues no hace mucha gracia”.
¿Esas críticas pueden ser una carga? “No tengo nada que perder, no se espera nada de mí, nadie va a poner la mano en el fuego porque haga un buen resultado. Vamos a arriesgar con ello y veremos lo que sale. Al final, todos los deportistas sabemos a dónde y cómo hemos llegado. Nunca nadie me ha regalado nada, ni me han hecho un favor. Lo que tengo es porque me lo he ganado, he luchado por ello. He sudado como un cabrón, he sufrido, y si estoy ahí es porque me lo he peleado”.
Finalmente, España ha conseguido una plaza adicional y Quim Salarich estará en los Juegos Olímpicos de Invierno. "Me he alegrado casi más de que vaya él a que vaya yo solo. Qué bien, cómo me alegro por él", exclamaba emocionado Del Campo cuando se enteró de la noticia.

Juan del Campo y Quim Salarich

Fuente de la imagen: Twitter

Juan dejó a un lado los estudios hace dos años y se dedicó plenamente al esquí alpino, un deporte del que disfruta y con el que, ahora sí, se gana la vida. En realidad, desde 2016, solo sabe mirar hacia adelante. Y gran parte de los éxitos conseguidos se los atribuye a su novia, Alicia. “He tenido un cambio bastante importante en cuanto a temperamento, forma de afrontar las cosas… Me ha ayudado a madurar muchísimo tanto como deportista como persona. Te puedo asegurar que gran parte de mi crecimiento y de que esté en PyeongChang es gracias a ella”.

Convertirse en un referente

También ayuda la renovación que ha experimentado la Federación en los últimos tiempos, con May Peus en la dirección. Asegura Del Campo que gracias al cambio de ‘gobierno’, los resultados se están viendo. “Hemos tenido una época negra, la federación no gestionaba bien ni el deporte ni los deportistas”.
Cree que esa es la razón por la que el esquí alpino no cuenta con un campeón del mundo español. “Hemos tenido campeones del mundo en casi todos los deportes. ¿Por qué no podemos serlo en esquí alpino? No te tienen que tocar con una varita ni te tiene que bendecir nadie. Es trabajo, esfuerzo... En esquí íbamos dando tumbos. Trabajar como locos sin ningún rumbo no tiene ningún sentido”.

Juan del Campo

Fuente de la imagen: Instagram

Por eso, una ilusión que tiene Juan es hacer crecer este deporte en un país donde nunca ha tenido suficiente visibilidad. Algo como lo que han hecho Lucas Eguibar o Queralt Castellet en el snowboard, o Javier Fernández en el patinaje artístico. “Los atletas somos ambiciosos. Yo he entrenado con Lucas estos años, y sé que solo piensa en sus medallas, en sus éxitos. Cuando empiezan a ganar, la gente empieza a familiarizarse con el deporte, a querer al deportista. Me puedo jugar una mano a que Lucas, Queralt y todos los que están ganando medallas estuvieron en la misma situación que nosotros, peleando como unos cabrones para llegar hasta ahí”.

Su lado más personal

Juan del Campo disfruta de un paseo en moto, del aire libre, ya sea entre montañas, en el mar… Todo lo que sea estar en contacto con la naturaleza. Viaja mucho, y por todo el planeta, aunque nunca le da tiempo a ver nada. Por eso, cuando deje el esquí, tiene claro qué hacer: “Me cojo una mochila y doy la vuelta al mundo. Quiero verlo todo antes de morirme. No quiero en una foto, quiero verlo todo con mis propios ojos”. Profesionalmente, quiere seguir vinculado al deporte: “Me lo ha dado todo”.
Asegura que le encanta cocinar, pero sobre todo la comida, de cualquier tipo, aunque su debilidad es “un chuletón con pimientos y patatas, pero porque la carne me puede. Soy fan de toda la comida. Creo que es por ser vasco (risas)”. ¿El plato que mejor sabe hacer? “Te diría que la pasta con salmón, pero porque es lo que más le gusta a mi novia. La cocina es como el deporte, hay que practicar y practicar hasta que salga bien”, añade.

Juan del Campo adora la carne

Fuente de la imagen: Instagram

Cuando está rodeado de nieve es más fácil ser adicto al móvil, aunque el bilbaíno asegura que también le gusta mucho leer (su libro favorito es ‘La Chica del tren’), la música de todo tipo (en su móvil te puedes encontrar desde clásica hasta heavy metal) y el cine (“no puedo decirte cuál es mi favorita, son unas 200” (risas).
Afirma que tiene muchas manías, pero la que hace siempre antes de subirse a los esquís es coger nieve y se la frota en la nuca. Lo hizo antes de uno de los mejores momentos de su carrera, cuando alcanzó el puesto nº32 en la Copa del Mundo de Pittsburgh. “Aquel día demostré a mucha gente que, poco a poco, están saliendo las cosas”. Tampoco olvida su peor momento: “En los Mundiales de Saint Moritz, llegaba con muchísimas ganas y me caí al suelo por un fallo técnico. Fue un momento duro porque sabía que podía hacerlo bien. Me dolió mucho caerme”.
Sin embargo, sabe que su mejor momento está por llegar. Cuando le preguntas qué sueña con hacer y todavía no ha hecho, su respuesta es más que tajante: “Ser campeón olímpico”.

Día y hora de competición de Juan del Campo

Eslalon Gigante Domingo 18 a las 2:15 (hora española)
Eslalon: Jueves 22a las 5:45 (hora española)

Pronóstico Eurosport

Un buen resultado será finalizar las cuatro rondas dando el máximo y aprendiendo todo lo qe se pueda.

Sus Redes Sociales

Twitter: @JDelCampoPodium
Instagram: juan_delcampo
PyeongChang
Santacana logra la medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de PyeongChang 2018
13/03/2018 A LAS 08:10