La Davis, para Croacia

Mario Ancic batió a Michal Mertinak, sustituto del veterano Karol Kucera, por 7-6, 6-3 y 6-4 en dos horas y 50 minutos. El cabeza de serie número dos de Croacia se convirtió en el héroe de su país, para el que conquistó la primera Copa Davis de su histori

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Fuente de la imagen: Eurosport

BRATISLAVA, 04 de diciembre.- Mario Ancic, jugador secundario de Croacia y ensombrecido por el prolongado pero reciente impulso asumido por Ivan Ljubicic, arrebató a su compatriota el papel de héroe y llevó a su país a la conquista de la Copa Davis. Miloslav Mecir y su grupo han pagado la falta de consistencia de un cuarteto sostenido en exceso por Dominik Hrbaty, dada la ausencia de su número dos Karol Beck. Ni siquiera la fortaleza del coqueto pero intimidatorio Sibamac Arena pudo con la solidez de Croacia.
La baja de Beck, cargada de sospechas y especulaciones, desequilibró las fuerzas, desanimó a su conjunto y condicionó la final. Envuelta en una lesión de rodilla como excusa pero ensombrecida por un presunto positivo por dopaje, la baja del número dos centroeuropeo minó los recursos del equipo de Mecir. Hrbaty tuvo que asumir la responsabilidad ya que las alternativas como Karol Kucera, que afrontó la eliminatoria más cerca de la jubilación que de las pistas, o el bisoño Michal Mertinak, un reputado doblista pero nada más, no resultaron fiables.
Pese a los esfuerzos de Hrbaty por enderezar la eliminatoria se encontró poco apoyado por sus compañeros. El número uno eslovaco rescató la Ensaladera cuando parecía perdida ya que venció, contra pronóstico y por primera vez en su carrera después de seis enfrentamientos, al todopoderoso Ljubicic. Hrbaty, el único que ha ganado sus dos individuales, dejó el título en el aire, sin dueño.
Ancic, una prometedora raqueta y alumno aventajado del legendario Goran Ivanisevic, rentabilizó su talento para disfrutar de un triunfo histórico. Probablemente el de mayor envergadura para su joven nación. El de Split, esperanza para suceder a su mentor y presionado por la poca rentabilidad que hasta ahora ha deparado su talento, se vistió de héroe ante un rival menor.
El tenista rentabilizó el poder de su servicio. Sólo lo cedió una vez, en el tercer parcial, cuando su rival ya estaba con el agua al cuello, llevó la gloria hacia su país y unos significativos honores para su capitán Nikola Pilic, el primero en lograr el título con dos países diferentes: con Alemania -1988, 1989 y 1993- y ahora con Croacia.
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