Tras ver cómo Halep y Djokovic hacían los deberes con cierta solvencia en la Central, Federer no quiso ser menos en el ‘SuperJueves’ del Mutua Madrid Open y pasó por encima de Monfils confirmando que su apuesta por volver a la tierra no había sido una decisión baladí.
Aplicando el mismo juego que el que utiliza en cualquier superficie, es decir, mandando con su derecha e incluso subiendo a volear pese a estar sobre arcilla y sobre todo con una muñeca prodigiosa, el suizo no defraudó a ninguno de los espectadores que abarrotaban la Manolo Santana.
Federer y Monfils se conocen bien, no obstante han jugado 13 veces con nueve triunfos del suizo que incluso había ganado el último envite en la tierra de Roland Garros en 2015.
Tenis
Federer subastará objetos de sus 20 triunfos de Grand Slam para ayudar a su fundación
28/04/2021 A LAS 13:03
[Todo el universo de Eurosport en tu móvil ¡Descárgate nuestra APP!]
Como en el partido anterior, Federer comenzó como un tiro rompiendo los dos primeros servicios de Monfils y sacando los dos suyos adelante para comandar el marcador con un 4-0 en poco más de diez minutos.
Esa confianza ganada tras doblegar a Gasquet, un consumado especialista en tierra, cierto es que venido a menos, en su estreno en Madrid, hizo que se atreviera a soltar su revés sin miedo e incluso a jugar a bote pronto para atacar en cuanto pudiera a su rival. Otro break más ante un Monfils que apenas olía la bola, le hizo ponerse 5-0 y servicio para endosar su primer rosco del torneo. Algo que por supuesto confirmó en apenas 19 minutos de juego.

Rosco, silbidos a Monfils y reacción del francés

Hubo tímidos silbidos hacia el juego de Monfils al que el público le pedía un poco más, que parecía aletargado ante un Roger on fire y con prisas de acabar.
Pero el segundo set comenzó de manera distinta con un Monfils sacando la pantera que lleva dentro para apuntarse su servicio y gritar con rabia, contestando así al público de Madrid, que le aplaudió. Fruto de ese nuevo Monfils, el francés se puso 15-40 con un paralelo que levantó al público de sus asientos, ávidos de ver más tenis. Confirmó el break con otro gran punto a base de derechazos para firmar un 0-2 y demostrar a Roger que iba a vender muy cara su posible derrota.
De nuevo al servicio, el parisino elevó su nivel de saque hasta el 80% (por 53% en el primer set) para sacar adelante su juego y comandar 0-3 un segundo parcial bien distinto con el francés entregado para la causa y Roger atravesando un bache en su juego.
Pero el suizo no quería tirar el set pese a la desventaja y se afanó por recuperar su saque y buscar el break para equilibrar el parcial, aunque sin éxito ya que Monfils volvió a estar inconmensurable desde la T para cerrar su servicio en blanco. 1-4 y mucho que rascar.
Federer seguía en su empeño de poner fin por la vía rápida y Monfils de impedírselo, pero además de los intercambios de golpes que estaban brindando faltaba el componente cómico. Y así, tras una bola que el Monfils creyó mala y tras ser certificada por el juez de silla, el parisino imitó el gesto del árbitro provocando las carcajadas del respetable que estaba teniendo todos los ingredientes necesarios para ver un gran partido. Genialidades, dos grandes tenistas y algo de diversión.
Roger tuvo dos bolas de break en el séptimo, pero falló. O más bien Monfils acertó. Pero a la tercera fue la vencida y Federer no perdonó para ‘contrabreakear’. Y confirmarlo con su saque para poner el 4-4 tras un puntazo.
El noveno juego, el que muchos catalogan de decisivo fue el mejor del partido. Passings, dejadas, derechazos a diestro y siniestro en un thriller que se llevó Monfils y que dejó tocado a Federer que perdió su siguiente saque y de este modo, el set.

Reseteo de Federer tras su desconexión

Antes de arrancar el tercer set Federer pidió tiempo para ir al servicio a despejarse y a intentar resetearse ante una remontada inesperada. Pero sufrió algún colapso desconocido o simplemente se vino abajo pues Monfils seguía apretando y no solo sacando su servicio si no rompiendo el de su rival. 2-0 abajo y a seguir sufriendo un castigo inesperado, pues Monfils volvió a la carga y puso el 0-3 en el marcador.
Tal era la desconexión que Federer reclamó al árbitro por la cubierta que provocaba claroscuros que le molestaban en exceso. Sacó cierta rabia y pudo volver a sacar adelante su servicio, pero Monfils de nuevo apretó con el suyo para poner el 1-4.
Pero este Roger no quiso irse de Madrid por la puerta de atrás y tras apuntarse su saque, devolvió el break a su rival para provocar el rugido de la grada que quería más. 3-4 y servicio para el helvético que no lo desaprovechó para firmar el 4-4.
Máxima tensión con ambos tenistas sacando adelante sus servicios, pero sufriendo en cada juego los puntazos del rival para poner un 5-6 y meter toda la presión a Federer antes de servir para forzar el tie-break o irse para casa. El francés tuvo dos bolas de partido pero Roger le atacó desde la red y el galo acabó fallando para finalmente forzar el tie-break.
En la muerte súbita Federer sacó su clase para empezar con un minibreak y ponerse 3-0 con dos grandes servicios. Pese al intento de Monfils, el suizo acabó teniendo más mesura y cerrar un partido para recordar. Probablemente de los más extraños que haya jugado en su carrera.
Ahora se medirá a Thiem en cuartos de final en el que promete ser uno de los duelos del torneo entre el rey del tenis y el príncipe de la tierra.
Tenis
Federer descarta jugar en Madrid y anuncia que irá a Ginebra y Roland Garros
18/04/2021 A LAS 15:29
Tenis
Otra del padre de Djokovic: "Federer no es tan buen hombre"
16/04/2021 A LAS 08:37